El primer encierro de las fiestas de San Antonio de Padua en Arroyo de la Encomienda (Valladolid) se saldó con un herido tras un polémico y desafortunado percance que pudo evitarse. Un hombre, de mediana edad y en aparente estado de embriaguez, fue advertido antes de la salida del toro por los pastores y aficionados que se encontraban allí presentes. Le instaron a abandonar el recorrido, pero en vez de hacer caso a las advertencias, el hombre hizo caso omiso, permaneció en el recorrido y, a la llegada del toro, se abalanzó sobre el astado que le volteó con violencia y mucha fuerza. El toro le levantó por los aires, derrotando varias veces y tratando de embestirle de nuevo en el suelo. Rápidamente los pastores y el resto de aficionados trataron de llamar la atención del animal, para posteriormente socorrer al herido, y que éste fuera atendido por los servicios de emergencia. Según ha informado el diario El Español, el hombre habría sufrido una «rotura de clavícula, mandíbula y muñeca, además de una hemorragia interna tras un traumatismo craneoencefálico provocada por el impacto contra el suelo». Se encuentra hospitalizado en el Hospital Río Hortega de Valladolid.
