La localidad de Morales de Toro (Zamora) celebró el pasado sábado un entretenido encierro que contó con la suelta de dos toros de cajón por sus calles. Bajo un gran ambiente y con unos minutos de retraso, se dio suelta al primero de los astados reseñados. Las salidas de los toros fueron rápidas -especialmente la del segundo- y limpias, y posteriormente ambos ofrecieron buen juego en líneas generales. Los toros, pertenecientes a la ganadería de Rodolfo Gallego, tuvieron movilidad, nobleza y acudieron con cierta prontitud a los cites, recortes y quiebros de los allí presentes.
Sin embargo, en el tramo final de la suelta del primer animal, y al intentar enchiquerarlo con una maroma en el cajón, éste alcanzó a varios hombres que cayeron después de que el toro hiciera hilo a uno de ellos que corrió llamando la atención del toro. El astado se arrancó con fuerza y provocó la caída de varias personas más, que se libraron milagrosamente de ser heridos. Pero uno de ellos fue volteado en varias ocasiones y el toro se ensañó con él durante varios segundos. Afortunadamente, el hombre se levantó por su propio pie y posteriormente fue atendido, desconociéndose el alcance de dicha cogida.
Durante el resto del festejo no hubo que lamentar más sustos -tan solo una caída de un joven en el recorrido, que a punto estuvo también de ser cogido- y se pudieron ver numerosos quiebros y recortes por las calles.
