Los socios del Gobierno de coalición -PSOE y Unidas Podemos- persisten en sus ataques a la tauromaquia, y en estas últimas semanas sus intentos de modificar y poner fin desde las Cortes Generales al escudo legislativo que la protege se han intensificado con el objetivo de promover su abolición, como ellos mismos defienden. La tauromaquia es considera y protegida como patrimonio cultural en virtud de la Ley 18/2013, de 12 de noviembre, para la regulación de la Tauromaquia como patrimonio cultural. Sin embargo, no solo el legislador ha reconocido su naturaleza como cultura, sino que ésta también es amparada por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y por numerosas sentencias del Tribunal Supremo. Precisamente este argumento se recogió en el reciente fallo del Tribunal Supremo que rechazó la exclusión promovida por el Gobierno de los espectáculos taurinos del Bono Cultural, reiterando que «la naturaleza cultural de la tauromaquia es reconocida tanto por el legislador como por las resoluciones judiciales, así como la obligación impuesta a los poderes públicos de actuar positivamente en relación con el fomento de la tauromaquia«.
Pero a pesar de este varapalo judicial al movimiento antitaurino, algunas formaciones con representación en el Congreso de los Diputados y declaradas abiertamente «antitaurinas» han impulsado varias iniciativas para desproteger la tauromaquia y así tener «vía libre» para promover su abolición. En la sesión celebrada el pasado día 14 de marzo en la Comisión de Cultura y Deporte en la Cámara baja, el Grupo Parlamentario Plural -a propuesta del BNG- presentó una Proposición no de ley sobre supresión del fomento de los espectáculos taurinos. Dicha PNL fue defendida y votada, quedando finalmente rechazada con tan solo 7 votos a favor, 28 votos en contra y 1 abstención. No obstante, este no ha sido el último ataque a la tauromaquia por parte de los socios prioritarios del actual Gobierno.
La pasada semana se cerró el plazo de enmiendas al Proyecto de Ley de creación de la Oficina Española de Derechos de Autor y Conexos, O.A. que nada tiene que ver con la regulación y protección de la tauromaquia. Sin embargo, tal y como ha podido comprobar Arribes Taurinas y ha adelantado Demócrata, el Grupo Parlamentario Republicano -correspondiente al grupo de Esquerra Republicana- ha introducido una enmienda, cuyo texto propone incluir una disposición adicional para «la Derogación de la Ley 18/2013, de 12 de noviembre, para la regulación de la Tauromaquia como patrimonio cultural». Concretan que «se deroga la Ley 18/2013, de 12 de noviembre, para la regulación de la Tauromaquia como patrimonio cultural», y a continuación adjuntamos la justificación de dicha enmienda:
Se propone la derogación de esta legislación porque en cualquier caso se puede entender, en pleno
siglo XXI, que se siga considerando la tauromaquia como patrimonio cultural a proteger y subvencionar
desde las Administraciones Públicas. Además, la existencia de esta legislación condiciona y choca
frontalmente con otras políticas culturales correctas como el bono cultural joven. El fallo del Tribunal
Supremo, del pasado día 7 de febrero, dejaba sin efecto la exclusión de la tauromaquia como beneficiaria
del bono cultural justificando que, de acuerdo con la Ley 18/2013, de 12 de noviembre, para la regulación
de la Tauromaquia como patrimonio cultural, la Administración General del Estado ya reconoce esta
práctica de maltrato animal como patrimonio cultural y por ello, el Tribunal entiende que no se puede
excluir del bono cultural joven. La solución pues, es la derogación total de la Ley 18/2013, de 12 de
noviembre, para la regulación de la Tauromaquia como patrimonio cultural.
Llama la atención el hecho de introducir enmiendas a un articulado que nada tiene que ver con la cuestión propuesta; sin embargo, durante la última legislatura este tipo de maniobras legislativas de dudosa justificación se está convirtiendo en algo habitual para intentar «colar» en otros debates aquellas cuestiones que, por ser polémicas y generar controversia, no quieren que se debatan abiertamente. A pesar de todo ello, y de que en las últimas semanas se han intensificado los ataques a la tauromaquia por parte de los socios del Gobierno, previsiblemente ninguna de estas iniciativas parlamentarias saldrá adelante. De hecho, en la reciente tramitación de la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, la tauromaquia quedó excluida a pesar de las críticas de algunos grupos parlamentarios que defienden la abolición de la tauromaquia.
