A mitad de las fiestas de San Fermín, hasta el palco presidencial de las corridas de toros está desatado. Van pasando factura tantos días de locura, euforia, fiesta, toros… y el palco decidió ayer tirar la casa por la ventana y repartió «el gordo» de la lotería en forma de orejas. Festín de orejas en Pamplona que permitió a los tres toreros salir a hombros con el mayoral de La Palmosilla, que lidió una gran corrida de toros. Rafaelillo, que volvió a la plaza donde casi pierde la vida en 2019 entre los pitones de un ‘miura’, cortó hasta tres orejas; Manuel Escribano, muy querido en esta plaza y conocedor de lo que gusta en Pamplona, cortó dos orejas; mismos trofeos obtuvo el debutante Leo Valadez, que desorejó al tercero de un encierro de La Palmosilla que ofreció opciones de triunfo, y se caracterizó por su movilidad, nobleza, calidad, fondo… Gran corrida y tarde de absoluta euforia en Pamplona.
Plaza de toros de Pamplona. Cuarta corrida de la Feria del Toro. Lleno en los tendidos. Toros de La Palmosilla, correctamente presentados y de gran juego en su conjunto. Rafaelillo: dos orejas y oreja; Manuel Escribano: dos orejas y vuelta al ruedo tras petición y aviso; Leo Valadez: dos orejas y silencio tras aviso.
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