- Columna vía: DAVID BUSTOS
Hay momentos en los que las circunstancias nos obligan a mantener la compostura, por muy difícil que nos resulte. Hay situaciones que no generan risas, ni chascarrillos. Y menos delante de las cámaras, al mismo tiempo que cientos de personas fallecen y otras miles se suman a esa larga lista de contagiados. No, señor ministro, ahora mismo no es del gusto de nadie verle reír a carcajadas en un pleno del Congreso que ni siquiera debería de haberse celebrado presencialmente. Le aseguro, señor ministro, que tampoco le hace gracia a nadie su retintín en las ruedas de prensa. Y menos, cuando en España ya debemos lamentar más de cuatro mil muertos por una pandemia que, más que elogios, ha despertado incontables críticas a su gestión. Señor Ábalos, en términos taurinos, tápese. Por favor.
Cierto es que Ábalos se ha dejado ver por varias plazas de toros presumiendo de «tener afición» a la Tauromaquia. Sin embargo, no olvidamos eso que dijo él mismo en un mitin: «Hay una visión casposa de España en la que todos tenemos que ser toreros». Meses más tarde, tras numerosas críticas y una sucesión de elecciones, tanto autonómicas como generales, Ábalos volvió a esa «España casposa» en plazas como Granada, Madrid o Burgos. ¡Cómo se iba a perder a José Tomás, hombre ya!
Hay imágenes que lo dicen todo, y gestos que desnudan el corazón de las personas.
3.434 muertos. Pleno en el Congreso de los Diputados. Foto: Efe pic.twitter.com/Ve8zppC9i6
— Mariano Calleja (@Marianocalleja) March 25, 2020
- Imagen de portada, vía: ARRIBES TAURINAS
