- Entrevista vía: ALEJANDRO SERNA
Enrique Martínez “Chapurra”, matador de toros en activo desde hace 16 años, ha atendido con amabilidad al medio Arribes Taurinas para conocer cómo se encuentra y cómo afronta su futuro como profesional. A continuación, la entrevista al completo:
P. Enrique Martínez “Chapurra”, ¿de dónde viene el apodo “Chapurra”?
R. El apodo de Chapurra, viene por parte de mi familia, les llamaban así en nuestro pueblo Andújar. Mi padre quiso ser torero y estuvo muchos años con el maestro Luis Miguel Dominguín. Cuando empezó a torear se anunciaba Morenito De Andújar, pero a Luis Miguel no le pareció bien el nombre argumentando que ya había muchos Morenitos en el toreo y preguntó si tenía algún apodo en el pueblo, mi padre dijo que les llamaban Chapurra y le pareció el nombre muy pegadizo y así dijo que tenía que anunciarse.
P. 16 años de matador de toros, ¿cómo lleva estar tantos años como matador de toros sin estar en las grandes ferias, siendo y viviendo como un “romántico” del toreo?
R. 16 temporadas pero la verdad que sigo con la misma ilusión que cuando empecé a querer ser torero. Me mueve mi afición y la felicidad que me da el poder torear, aunque sé que está muy complicado todo, pero sigo queriendo ser torero y esperando mi oportunidad.
P. ¿Cómo definiría usted su estilo de torear o concepto del toreo?
R. Mi concepto o estilo de toreo intenta ser clásico y sobre todo puro, siempre me fijé en los toreros que han toreado muy bien a lo largo de la historia. Torear bien es muy difícil, pegar pases es bastante más fácil.
P. Cómo lleva lo de actuar la mayoría de las tardes como sobresaliente? Da para vivir?
R. Torear de sobresaliente, no es lo que deseo ni para mí ni para nadie que quiere ser torero, pero hoy día es la única manera que tengo de seguir ejerciendo mi profesión y además mi medio de vida. Es una forma de poder sobrevivir en el toreo y puedo ir con la cabeza muy alta porque mantengo mi dignidad como torero. Es una cuestión de supervivencia en este mundo tan difícil, las circunstancias me han llevado a esto, mi ilusión es poder torear.
P. ¿Qué sueño tiene dentro de su profesión?
R. Mi sueño es poder torear como matador, mientras no queda otra que seguir luchando con lo que tengo y me ha tocado. Mi lema es ser feliz con lo que hago, nunca estar amargado si no intentar disfrutar de lo poquito que me dejan.
P. ¿Cuál ha sido el momento más destacado de su carrera o que mejor sabor de boca le ha dejado?
R. Han sido muchos a lo largo de mi carrera, ha habido triunfos de novillero, menos de matador. No son momentos puntuales, si no que hago un global de todo y me quedo tanto con los buenos como con los malos, porque todos me han servido para aprender en mi profesión, soy siempre positivo e intento sacar el lado bueno a todas las cosas, por eso te digo que para mí han sido buenos los momentos felices y los amargos también.
P. ¿Cree que dentro del mundillo de los toros se están perdiendo valores o costumbres impensables hace años?
R. Se han perdido muchos valores y sobre todo el romanticismo, especialmente a nivel empresarial. Se ha perdido ese romanticismo que yo llegué a conocer cuando empecé a querer ser torero. Hoy día para mí está todo muy materializado y las cosas se mueven más por el dinero que por los valores morales y humanos.
P. ¿Qué sabemos de su confirmación en Madrid?
R. De mi confirmación a día de hoy no se sabe nada, lo veo muy complicado, la verdad te voy a decir que no me está atendiendo la empresa ni para torear de sobresaliente, habiendo como ha habido estos años puestos de sobresaliente, sabiendo que soy uno de los toreros que más torean así y siendo de la capital. Ahora hay un puesto en Beneficencia y a día de hoy no se absolutamente nada. Bueno habrá que esperar y no perder la ilusión.
P. ¿Cree usted que algunos figuras o compañeros algunas veces pueden mirar más por sus propios intereses que por el bien general de la fiesta?
R. En el toreo nos volvemos algo egoístas, no sólo las figuras, si no todos en general, todos los estamentos. Cada uno vamos por libre, a nuestro aire y miramos siempre para uno mismo y también me incluyo yo. No es echar la culpa a nadie en concreto si no que cada cual defiende sus propios intereses.
P. ¿Se torea ahora mejor que nunca?
R. Hoy día lo se le hacen cosas a los toros que años atrás serían impensables, cosas muy difíciles y de mucha exposición, pero creo que torear se toreaba mejor antes, siempre !ojo! bajo mi concepto del toreo. El toreo de épocas muy pasadas me enamora.
P. ¿Estamos perdiendo casta y bravura?
R. El toro de hoy en día ha mejorado mucho con respecto al de muchos años atrás. Hoy día es más bravo, tiene más recorrido, más humillación, antes el toro era más morucho, embestía con las caras altas, todo eso a base de selección por parte de los ganaderos se ha ido corrigiendo. Hoy día el toro está para un toreo de mano muy baja para poder someterlo, pero cuando se domina se le hacen muchas cosas que antes eran impensables. También salen toros con un poder y cojones que sí no los sometes te comen vivo.
P. ¿Qué opina del tipo de toro que se lidia hoy en día?
R. El tipo de toro de hoy día es el más grande y con más peso y pitones de la historia. En eso creo que la fiesta ha degenerado a un toro mastodóntico que no da el espectáculo que se debería. Creo que el toro hay que bajarlo de volumen, para que se pueda hacer arte con el toro de hoy día es muy difícil. Ahí están las películas antiguas para que se vea la prueba, toros en tipo y toreo puro y se movían tela. Hoy día uno con 600 kilos es difícil que se mueva tanto como toros con hechuras y peso apropiado.
- Imagen vía: E. PORCUNA
