Tres años han pasado desde la histórica manifestación taurina que se celebró por las calles de Valencia en defensa de la Tauromaquia y con una enorme repercusión mediática. Los continuos ataques procedentes de ciertos colectivos y de la política hicieron despertar a los aficionados taurinos que protagonizaron una jornada trascendental para la Fiesta. Una marea de manifestantes alzó la voz contra la `dictadura animalista´ y transmitió una imagen de unión y fortaleza a la sociedad española. Un concurso de recortadores, una corrida de toros y un manifiesto reivindicativo completó la programación: el 13M se convirtió en un día inolvidable para la libertad de expresión, para el patrimonio cultural y, sobre todo, para la democracia.

