La corrida en el día de San Isidro fue un auténtico desastre. Una decepción. El encierro de El Parralejo no cumplió con las expectativas tras la buena corrida lidiada en Sevilla, y ninguno de los seis toros sirvieron. Faltó raza, casta, entrega, emoción… La terna se fue de vacío en una tarde totalmente plomiza y deslucida. La única buena noticia: la gran entrada. Prácticamente llena la plaza de Las Ventas. A continuación, adjuntamos el vídeo-resumen del festejo:
