- Información e imagen vía: DAVID BUSTOS
Miedo, tensión y numerosos sustos se vivieron en una fría y complicada tarde por Ajalvir. Tan sólo el primer toro llegó con rapidez -tras soltar de manera inesperada a los mansos desde el camión y pillar de imprevisto al público- al coso del municipio madrileño; sin embargo, los otros dos ejemplares quedaron rezagados en el primer tramo del encierro y el festejo se alargó durante más de dos horas. Además, los bueyes en vez de servir como ayuda, generaron los momentos de mayor peligro e incluso arrollaron a numerosos jóvenes y corredores. La entrada a la plaza fue el lugar más accidentado del encierro ya que el mal estado del albero -por las lluvias- provocó diversas caídas. Sin duda, una tarde para el olvido donde nada salió como se esperaba. Así es el toro. Impredecible. Y quizás eso, sea lo más bonito. Aquí dos más dos, no son cuatro.
📝 Accidentada la primera parte del encierro en Ajalvir. El estado del albero, debido a las lluvias, ha provocado varias caídas. Tan sólo un toro ha sido enchiquerado hasta el momento. 🐂🐂 #ArribesTaurinas #Toros pic.twitter.com/AAVGuWwd2i
— Arribes Taurinas (@arribestaurinas) February 1, 2019
🎥 AJALVIR / Muchas complicaciones para guiar a los toros hasta la plaza. Los dos últimos ejemplares no han llegado al coso aún. Numerosos percances por golpes y caídas; los bueyes han provocado momentos de enorme tensión. 🐂🐂🐂 #ArribesTaurinas #Toros pic.twitter.com/gEZMkZzNAv
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