Medina del Campo dio comienzo a sus fiestas de San Antolín con un primer encierro tradicional protagonizado por los seis toros de Isaías y Tulio Vázquez, que completaron el recorrido hasta las calles de la localidad sin incidencias reseñables.
La manada salió bien hermanada con los bueyes y avanzó con tranquilidad durante buena parte del recorrido campero, acompañada por los caballistas y bajo la dirección de Pedro Caminero.
En la entrada al casco urbano llegó el momento de mayor emoción, con un fuerte arreón que permitió a los seis astados alcanzar juntos la calle Arrabal. Uno de los toros llegó a hacer un amago de abrirse, aunque fue rápidamente reconducido.
Ya en las calles, tres de los toros tomaron ventaja y apretaron a los corredores antes de templar sus embestidas en el tramo final. Los astados entraron posteriormente en la plaza sin mayores complicaciones.
El encierro se desarrolló con normalidad y dejó únicamente la caída de dos caballos durante el arreón, ambas sin consecuencias.
