El segundo encierro de las fiestas de Cuéllar, protagonizado por los toros de Partido de Resina, dejó una mañana limpia y sin incidencias en la enfermería. Los seis astados protagonizaron un encierro muy ordenado, con los toros ganando protagonismo en la bajada del Embudo y mandando después en el recorrido urbano. Por fin, en esta ocasión, sí llegaron sus seis toros a la plaza de toros de Cuéllar.
Los seis toros de Partido de Resina salieron de los corrales del Cega hermanados y con rapidez, sin demoras, acompañados por los bueyes. Ya en el campo, el ganado se mostró muy manejable y los caballistas pudieron conducir la manada con solvencia hasta el descansadero y posteriormente hacia la parte alta del Embudo.
La bajada del Embudo estuvo bien organizada, aunque los toros aumentaron rápidamente la velocidad y llegaron a adelantarse, dificultando por momentos que los caballistas pudieran sujetarlos. Aun así, la manada mantuvo una buena conducción y llegó compacta al recorrido urbano.
En las calles, los toros tomaron el mando y se vieron buenas carreras de los corredores durante todo el recorrido. La manada entró compacta y llegó a la plaza con tres toros en cabeza, seguidos por el resto del grupo, que permaneció junto a los cabestros. El encierro se desarrolló sin incidentes sanitarios.
La enfermería no registró incidencias, en una jornada en la que tampoco hubo que lamentar percances entre corredores o caballistas.
A continuación, adjuntamos un vídeo del segundo encierro:
