Ayer, en Valencia, volvió a trenzar el paseíllo en una plaza de toros el recortador Jonathan Estébanez «El Peta», dos meses después de sufrir una terrible cornada en la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes (Madrid). Cuajó una firme actuación al recorte, y fue recibido con la plaza en pie y todos los honores, además de un emotivo reconocimiento también por parte de todos sus compañeros. Sin embargo, hoy, también en Castellón, «El Peta» volvió a sumar un nuevo paseíllo, y lo hizo dando la cara y mostrando un gran nivel, a pesar de que él mismo reconoció no estar todavía al 100% físicamente. Ejecutó dos recortes de gran nota, y un sensacional quiebro de rodillas, nada más y nada menos que a un toro de Zalduendo, en la misma suerte y con la misma ganadería que aquel terrible día en San Sebastián de los Reyes. Emoción a raudales, en el tendido, en el callejón y en el propio sentir del recortador argandeño, visiblemente emocionado y con lágrimas en sus ojos tras solventar una hazaña heroica y de un mérito tremendo.
Así describió El Peta -tras finalizar la lidia del toro de su grupo- en los micrófonos de Toros en España lo vivido: «No tengo muchas palabras… ha sido gracias a El Peque. Yo hoy estaba a otra cosa, en mi historia, con mis recortes, no se me pasaba por la cabeza poder pegar un quiebro de rodillas a un toro de Zalduendo, que hace prácticamente dos meses un hermano suyo casi me quita la vida. Para mi quedará siempre. Físicamente no estoy como me hubiera gustado estar hoy aquí, pero he hecho todo lo que he podido, mi vida es esto, y así se demuestra«.

