Plaza de toros de Las Ventas (Madrid) – 02/05/2025:
* Toros de Baltasar Ibán y Luis Algarra para Fco. José Espada, Álvaro Lorenzo y Diego García (confirmación).
Del granizo a un sol vibrante en cuestión de minutos. Así, y con una muy buena entrada a pesar del cartel, comenzó la Corrida Goyesca del 2 de mayo en Las Ventas (Madrid). Abrió la tarde un toro serio de Baltasar Ibán, recibido con algunos aplausos tras su salida al ruedo venteño. El animal no tuvo nada bueno, nada de lo que siempre se espera de esta ganadería. Le faltó casta y entrega, resultó manso y acabó rajado en el último tercio. Diego García, que confirmó la alternativa, no tuvo ninguna opción. Trasteo sin lucimiento ni limpieza. Mal con los aceros. Silencio.
El segundo toro apuntó mejores cosas que el abreplaza, pero terminó también decepcionando. Sin cumplir en el peto, el de Baltasar Ibán llegó al último tercio con más movilidad y entrega. Las dos primeras series de Fco. José Espada fueron notables, especialmente la segunda por el pitón derecha. Ahí el toro pareció embestir mejor, e incluso regaló alguna embestida humillada. Pero pronto echó la persiana, apagándose y saliendo con la cara alta de los muletazos. Muy a menos. Acortó terrenos Espada, y cerró la faena con un arrimón. Fue volteado cuando trataba de ejecutar la suerte suprema. No se lo puso nada fácil el toro, que soltaba derrotes con la cara alta. Mató con el descabello sin conseguir enterrar la espada. Pitos.
El tercer toro fue un toro bien presentado, hondo, largo y bien hecho. Un toro con posibilidades e interés. Cumplió en los primeros tercios, y tuvo mucho que torear. Tardó en entenderlo y acoplarse Álvaro Lorenzo, que completó una faena de menos a más, con un final en la corta distancia que sí tuvo eco en los tendidos. Sin embargo, el de Algarra fue un toro que pedía más distancia, y cuando se la dio, al torero le costó mucho acoplarse. Faena correcta en el tramo final, tragando mucho e imponiéndose al toro, que tuvo nobleza, fondo e interés. Cierre por bernadinas. Estocada entera pero caída. Oreja tras aviso, generosa. Ovación al toro en el arrastre.
El cuarto toro fue un toro también con movilidad y nobleza, pero éste con menos chispa, transmisión y empuje que el anterior. Destacó Iván García con los palos. Faena de disposición de Fco. José Espada, que sin embargo no encontró el lucimiento, tampoco en la corta distancia en esa búsqueda del arrimón. La sosería del de Algarra no ayudó a que aquello rompiera. De nuevo, mal con los aceros. Silencio tras aviso.
El quinto toro, con el hierro de Baltasar Ibán, cumplió en su paso por el caballo y tuvo más opciones que sus ‘hermanos’. Pronto, con movilidad y nobleza, aunque con sus teclas que tocar y algo irregular (a veces embestía descompuesto). Álvaro Lorenzo completó una correcta actuación, logrando una faena limpia y ligada. Faltó dar un paso más allá para acabar de cuajar al toro y que aquello rompiera. Final de tragar y valor. La estocada cayó baja y el presidente, ahora sí, puso cordura y no la atendió. Vuelta al ruedo tras aviso, también generosa.
Voluntarioso se mostró Diego García con el capote, en el recibimiento al sexto toro y al llevarlo al caballo. Destacó con los palos Juan Carlos Rey. Un toro, de Luis Algarra, que sirvió y sacó virtudes en el último tercio: embistió con clase y nobleza en la muleta de un Diego García dispuesto pero sin mando. Faltó rotundidad y limpieza a la faena. Mal con la espada. Silencio tras aviso.
