El matador de toros Gonzalo Caballero reapareció ayer en Navalcarnero tras la gravísima cornada que sufrió en Las Ventas y que a punto estuvo de costarle la vida. Tres orejas cortó el torero madrileño que fue recibido con una calurosa ovación al romper el paseíllo. Muy templado toreó durante toda la tarde Caballero, que demostró estar recuperado y con ganas. Dos orejas cortó también Enrique Ponce, de un noble encierro de Juan Pedro, al que le faltó fuerza y raza.

Plaza de toros de Navalcarnero (Madrid). Más de tres cuartos de entrada dentro del aforo permitido. Toros de Juan Pedro Domecq, correctos de presencia, nobles pero faltos de raza y fuerza en general. Destacó el quinto toro. Enrique Ponce: oreja, ovación con saludos y oreja tras aviso; Gonzalo Caballero: oreja con fuerte petición de la segunda, oreja y oreja. 


 

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