* Crónica vía: DAVID BUSTOS


Una semana después de que los toros volvieran a Las Ventas, Leganés celebra la primera feria taurina de la Comunidad de Madrid desde el inicio de la pandemia. Novillos de La Quinta para un cartel de jovenes y prometedores novilleros. Abrió la tarde Francisco Montero, que se fue a portagayola para recibir al primer novillo de La Quinta. Se deslizó bien en los primeros capotazos el animal, aunque apretando y haciendo hilo a los espadas. Empujó con los riñones en el primer puyazo, y se dejó pegar en el segundo. Más deslucido fue su paso por banderillas, echando la cara arriba y sin humillar tanto en los capotes. Un trasteo muy torero y con sabor añejo le sirvió a Montero para sacárselo a los medios. No hubo entendimiento entre ambas partes en las dos primeras tandas por el pitón derecho. El de La Quinta exigía cogerlo por abajo, apretarlo y llevarlo muy tapado en la muleta. Montero, con actitud y mucha disposición, se aceleró desde los primeros compases y le costó dominar las embestidas del de santa coloma. También al natural, donde no hubo acople. Con poca fijeza y mejores inicios que finales el de La Quinta, la faena no terminó de romper, y ni la movilidad del toro, ni las ganas del novillero fueron suficientes. Abrevió la faena Montero, que vio como el novillo se le complicó para entrar a matar, fallando con los aceros en varias ocasiones. Un aviso. Palmas para el novillo y silencio para el novillero.

Buen saludo por verónicas de El Rafi al segundo de La Quinta. Arrebetado, recetó un par de medias con el compás abierto que despertaron la ovación del respetable. No terminó de emplearse en el peto el novillo. Brindó al público El Rafi, que citó al de La Quinta desde los medios para torearlo a placer con la diestra. Buen ritmo del animal y buenas maneras del novillero, que supo hilar los muletazos con limpieza y vaciando las embestidas por detrás de la cintura. Ese fue, sin duda, el pitón por el que se encontró más cómodo El Rafi. Molinetes, muletazos con el compás abierto dando el pecho al animal y algún cambio de mano para abrochar las tandas. Con la mano izquierda únicamente lo probó el novillero en una tanda, sin excesivo lucimiento y con poca fijeza por parte del animal. Fue a menos el de La Quinta. Faena con altibajos de El Rafi, que dejó una estocada entera pero algo desprendida. Palmas para el novillo y ovación con saludos para el novillero.

A más fue el recibo capotero de Leandro. A pesar de salir algo suelto el de La Quinta, el novillero consiguió templarlo a la verónica y dejar capotazos con mucho empaque. Parones muy feos le hizo a Leandro cuando este se disponía a dejarlo colocado en el caballo. Un adelanto de lo que vendría en el tercio de banderillas, donde el novillo hizo hilo y midió mucho a los banderilleros. Brindó al público Leandro, que se dobló con él en el inicio de faena, obligándole a romper. Sin embargo, el novillo mantuvo su condición de reservón y desde la primera tanda evidenció la falta de empuje y fijeza. No quiso pelea y Leandro, a pesar de ello, siguió intentándolo. Con más éxito al natural que con la diestra, Leandro dejó algún muletazo meritorio y largo. Destacaron dos pases de pecho que alargó hasta el hombro contrario. El de La Quinta, muy deslucido, no dio opciones de triunfo. Con ayudados por alto cerró Leandro la faena. Estocada entera y tendida. Tardó en caer el novillo y falló con el descabello. Ovación con saludos.

El cuarto novillo puso en apuros en varias ocasiones con el capote a Francisco Montero. Le desarmó en un capotazo y a punto estuvo de ser cogido. El tercio de varas fue muy polémico. El toro protagonizó una destacable pelea en el peto, empujando mucho en dos puyazos muy largos y fuertes. Buen inicio de faena por abajo de Francisco Montero, tras brindar al público y tragar mucho en esos primeros muletazos. El toro embistió con mejor aire y Montero siguió apostando por ese pitón derecho. El novillo de La Quinta, exigente y complicado, le desarmó en la segunda tanda y eso provocó que el público se enfriara. A partir de ahí, la faena no despegó y la emoción brilló por su ausencia. El novillo, gazapón y complicado, no lo puso fácil para entrar a matar. Faena breve de nuevo de Montero. Hizo guardia la espada antes de pinchar en repetidas ocasiones. Ovación para el toro y pitos para el novillero.

Buen manejo del capote de El Rafi, soltándose a la verónica con el quinto novillo de la tarde. Cumplió en varas, mantuvo el ritmo en banderillas y dejó buenas sensaciones en los capotes. El novillo de La Quinta había despertado la expectación del público y El Rafi le vio opciones desde el inicio de la faena. Soberbios los remates por abajo con el novillo arrastrando el hocico por el albero. Un par de tandas por el pitón derecho, con acople y mucha profundidad, despertaron los primeros olés de la tarde. La afición estaba metida de lleno en la faena y el de La Quinta seguía embistiendo con prontitud y mucha calidad. El derecho era su pitón. Las dos tandas que El Rafi le dio con la mano izquierda hicieron bajar un punto de intensidad a la faena. Menos acople y peor condición del novillo, que le llevó a volver a la mano derecha. Una tanda casi en redondo, con la figura desmallada y sin apenas enganchones volvió a hacer rugir a Leganés. Templados y de buen trazo, aunque más cortos los muletazos, puesto que el novillo ya salía con la cara más arriba en los finales. Volvió a dejar algún remate destacable por abajo en el tramo final. Pinchó en el primer intento pero luego le metió la mano hasta dentro. Vuelta al ruedo tras petición de oreja. Fuerte ovación para el novillo.

El sexto y último novillo de La Quinta no fue el peor del festejo, ni mucho menos. Pero faltó emoción. Emoción que, durante toda su lidia, sólo vimos en un buen tercio de banderillas en el que saludó la cuadrilla de Leandro. La faena del joven novillero fue correcta en formas y tiempos. Estuvo dispuesto y lo toreó por ambos pitones en varias ocasiones. Pero a veces lo correcto no es suficiente, y al novillo, noble y con movilidad, también le faltó un punto de chispa y emoción. Buen final por manoletinas de Leandro. Muy ajustadas. Pinchazo y estocada medio entera al segundo intento. Ovación con saludos.

Cubierta de Leganés (Madrid). Primer festejo de la Feria de Primavera. Un cuarto de entrada dentro del aforo permitido. Novillos de La Quinta, correctamente presentada y de dispar juego. Destacó el quinto. Francisco Montero: silencio tras aviso y pitos tras aviso; El Rafi: ovación con saludos y vuelta al ruedo tras petición; Leandro: ovación con saludos en ambos. 


 

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