* Crónica vía: DAVID BUSTOS


Con aforo limitado a causa de las restricciones por la pandemia, comenzó un nuevo festejo de la Gira de Reconstrucción en Estepona. Los diestros Morenito de Aranda, en sustitución de David Mora, y Emilio de Justo, completaron el paseíllo antes de hacer frente a la corrida de La Quinta.

A saltos y sin terminar de humillar embistió el primer toro de La Quinta en el capote de Morenito de Aranda. Más templado se le vio al toro al colocarle en el caballo, donde empujó y cumplió en el peto. Un puñado de verónicas y una media a pies juntos dejó Morenito en el quite. El toro ahí sí salía a veces con la cara arriba. Buscó gustarse desde el inicio de la faena el matador, que se vio en serias dificultades en las primeras tandas ya que al toro le costaba salirse de la muleta y hacía hilo. Con poco recorrido y la cara arriba, el de La Quinta fue a menos y Morenito apenas pudo dejar muletazos destacables en la primera de la faena, salvo algún cambio de mano y algún pase de pecho. El mayor mérito de la faena fue la ausencia de enganchones, pero la falta de profundidad impidió que aquello rompiera a más. Por encima de su oponente Morenito que no alargó en exceso la faena. Acertó con la espada al segundo intento. Oreja.

Pocas opciones de triunfo le dio el segundo toro de la tarde a Emilio de Justo. Tras un lucido saludo por verónicas y un buen tercio de varas, el toro no dejó de venirse a menos y en la muleta hizo muy complicado el lucimiento. El inicio por doblones fue el principio y el final de la faena. Emilio de Justo abrevió tras comprobar la falta de casta y fondo del de La Quinta. Esfuerzo sin éxito pero recompensado con una oreja, tras una buena estocada. Oreja.

«Peluquín» de La Quinta fue un toro totalmente distinto a los dos ejemplares anteriores. Templado en el capote, cumplidor en varas y muy exigente en banderillas. Una exigencia que mantendría después durante toda la faena de muleta. Morenito, que cuajó un quite sensacional rematado con una media de las que paran el tiempo, estuvo dispuesto en todo momento ante un toro importante que pedía los papeles. La calidad y la profundidad del toro de La Quinta se vieron sobre todo por el pitón derecho, y Morenito lo aprovechó. Sin embargo, las embestidas por el pitón izquierdo fueron más cambiantes y había que hacerle muy bien las cosas para que no protestara y no hiciera las cosas peor. En definitiva, para evitar que se orientara. El toro no fue a menos, al revés, sacó el fondo de casta que tenía dentro. No se amedrentó Morenito que, a pesar de perder el sitio en ciertos instantes de la faena, consiguió cortarle las dos orejas. El toro fue premiado con la vuelta al ruedo.

Gran pelea protagonizó el cuarto toro de La Quinta en Estepona. El toro empujó con los riñones en el peto del caballo, desplazándole durante varios metros y despertando una gran ovación del público. Consciente de ello, y sabedor de que el toro podía perder las manos, Emilio de Justo planteó una faena inteligente con un trato exquisito y acoplado a la condición –noble y de buen fondo– del toro. La faena no dejó de crecer en intensidad y es que toro y torero se entendieron a la perfección. Por el pitón derecho y por el izquierdo. Ligando los muletazos primero, y cuajándolo de uno en uno, después. Emilio se rompió a torear sin ayuda, con su figura totalmente desmayada en el tramo final, tras haber cuajado tres o cuatro tandas de gran trazo y emoción. La dimensión que ofreció el torero fue muy alta, y su faena tuvo la limpieza y el mando que exige este tipo de toros tan bravos y con tanta calidad. Cargando la suerte en cada muletazo, y vaciando cada embestida por detrás de su cintura, Emilio cuajó una gran faena que pinchó con la espada perdiendo un más que probable doble trofeo. Vuelta al ruedo y fuerte ovación para el toro, que ofreció un gran juego, embistiendo con mucha profundidad y calidad. Triunfo importante de La Quinta.

Estepona. 7 de noviembre de 2020. Gira de Reconstrucción. Aforo limitado por las restricciones a causa de la pandemia de coronavirus. Toros de La Quinta, bien presentados y con dos toros importantes. El tercer toro, de nombre «Peluquín» y herrado con el nº 31, fue premiado con la vuelta al ruedo. Morenito de Aranda: oreja y dos orejas; Emilio de Justo: oreja y vuelta al ruedo.

* Imagen de portada, vía: Juan A. Viedma (Asociación Nacional de Fotógrafos Taurinos)


 

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