* Crónica vía: DAVID BUSTOS


Jaén obligó a saludar a los dos matadores al romperse el paseíllo en una tarde de mucha expectación, a pesar de que la entrada fue algo menor que en el día anterior. Daniel Luque y Emilio de Justo, mano a mano, frente a un encierro de distintas ganaderías: Núñez del Cuvillo, La Quinta y Juan Pedro Domecq.

Una voltereta del primer toro de la tarde, con el hierro de Cuvillo, deslució el saludo por verónicas de Luque. El diestro se sobrepuso a la exigencia del animal en el quite por chicuelinas, perdiéndole unos pasos en cada lance y ciñéndose las embestidas. Buenas embestidas regaló en los capotes el de Cuvillo, aunque no lo puso fácil tampoco en banderillas. Muy firme estuvo la cuadrilla de Luque, que brindó al público. Por estatuarios arrancó el torero la faena, pero el toro estuvo a punto de llevárselo por delante y eso le obligó a improvisar. Dejó varios remates de un temple esquisito. Cargando la suerte y ligando cada muletazo, Luque puso la plaza patas arriba desde la primera tanda con la mano derecha. ¡Qué manera de enganchar cada embestida y acompañarla hasta vaciarla! ¡Y qué embestidas del de Cuvillo! Enclasado y trasmitiendo al tendido. Se le vio agusto a Luque, que dejó algún pase hasta mirando al tendido antes de cambiar de pitón. Muy largo le llevó al natural y mucha profundidad tenía el de Cuvillo. Ni un sólo enganchón se apreció en la faena de un firme Luque, que se abandonó a torear sin ayuda con la mano derecha para luego rematar con unas ‘luquesinas’ marca de la casa y un pase de pacho que parecía no tener fin. Qué fijeza y gran fondo sacó el de Cuvillo. Unos ayudados por alto pusieron la rúbrica final a la faena. Pinchazo hondo y no acertó con el descabello. Fuerte ovación para el toro y vuelta al ruedo para Daniel Luque.

Muy incierto resultó el de Juan Pedro en los primeros tercios de su lidia. No pudo lucirse Emilio de Justo con el capote, debido a lo reservón que fue el toro. Muy irregular fue también el comportamiento del animal en el inicio de faena. De hecho, llegó a echarse en la primera tanda entre las protestas del público. No dejó de intentarlo el torero que pidió paciencia y trató de hacerle romper. Sin embargo, el toro fue a menos y amagó con volver a echarse. Abrevió Emilio de Justo que tampoco logró acertar con la espada. Silencio.

Con las manos por delante embistió el tercero de La Quinta en el capote de Luque. Dos puyazos recibió este toro a diferencia de los anteriores, que sólo entraron una vez al peto del caballo. Difícil lo puso el de La Quinta en banderillas, haciendo hilo a los banderilleros. Buena lidia de Antonio Chacón. Irregular aunque llena de esfuerzo fue la faena de Luque. Los mejores muletazos llegaron con la mano derecha, pitón por el que el toro embestía con más nobleza. Muy descompuestas fueron las embestidas por el izquierdo. Luque intentó llevarle ‘tapado’ en la muleta para evitar que perdiera el celo pero el de La Quinta salía de los muletazos con la cara arriba y sin ningún tipo de emoción. Por encima del toro estuvo Luque a quien se le fue baja la espada. Oreja.

Gran saludo capotero selló Emilio de Justo con un toro de La Quinta que embistió muy templado y humilló en el capote de salida. Sin embargo, no se entregó en el caballo y resultó algo soso y distraído en banderillas. Brindó al público Emilio de Justo, que sacó al toro a los medios con mucho gusto y torería. Lo entendió muy bien el diestro y ese buen trato le hizo venirse a arriba al toro de La Quinta. De Justo cuajó una faena que, aunque fue a menos por la sosería del toro por el pitón izquierdo, tuvo un final destacable a pies juntos. La faena tuvo un inicio sensacional, con varias tandas muy rotundas con la mano derecha, llenas de ligazón y limpieza. Por ese pitón, y en esos primeros compases de la faena, ahí sí el toro embistió como embiste el buen toro de Santa Coloma. Templado, dormidito en la muleta y con una calidad esquisita. Incluso tuvo un punto de chispa en esas primeras tandas. Luego fue a menos y por el pitón izquierdo siempre salió con la cara arriba. Estocada entera al segundo intento. Dos orejas.

Mucho mérito tuvo el saludo capotero de Luque frente al quinto de la tarde. De rodillas en el tercio recibió al de Juan Pedro, que embistió con buen aire en el capote. Una esperanza que más tarde se apagaría tras ver cómo el toro se venía a abajo pronto e incluso se rajaba. Sin embargo, Luque aprovechó la nobleza y el poco fondo que tuvo el de Juan Pedro en la primera mitad de la faena para dejar muletazos de buen trazo, que luego no pudo redondear en el resto de la misma por la mala condición del toro. Estocada entera y efectiva. Dos orejas.

No fue mal toro tampoco el sexto de Cuvillo, sin duda, la ganadería triunfadora en la tarde de hoy con dos toros que ofrecieron opciones y buen juego. Muy dispuesto estuvo con él, Emilio de Justo, que lo toreó a placer por ambos pitones y dejó pases de pecho sensacionales. A pesar de ello, el toro exigía más temple, torear más despacio. No lo supo entender de Justo que, además, falló con los aceros. Buen toro el sexto de Cuvillo, que embistió con un punto de exigencia y mucha clase. No fue fácil. Silencio.

Jaén. 18 de octubre de 2020. En torno a 3/4 dentro del aforo permitido. Mano a mano. Toros de Núñez del Cuvillo (1º y 6º), Juan Pedro Domecq (2º y 5º) y La Quinta (3º y 4º), destacando los toros de Cuvillo. Daniel Luque: vuelta al ruedo, oreja y dos orejas; Emilio de Justo: silencio, dos orejas y ovación.

  • Saludaron Antonio Chacón, Juan Cantora, Juan Contreras, Raúl Caricol y José Chacón en sus respectivos toros. 

* Imagen de portada, vía: @CosoLaAlameda


 

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