* Crónica vía: DAVID BUSTOS


Con apenas doscientos aficionados en los tendidos por las restricciones impuestas por las autoridades locales, arrancó el paseíllo en la plaza de toros de Cabra (Córdoba). Los toreros Manuel Escribano y Román Collado, enfrentados en un mano a mano, fueron los encargados de protagonizar el primer festejo de la Gira de Reconstrucción. 4Toros4 de Santiago Domecq completaron el cartel. 

De rodillas en el tercio recibió Manuel Escribano al primer toro de Santiago Domecq. Un par de largas cambiadas y un puñado de verónicas completaron el saludo capotero. Con susto incluido se desarrolló el tercio de varas. Las puertas de acceso al callejón se abrieron debido a la fuerza con la que empujó el toro al caballo contra las tablas. Con soltura y sin incidentes banderilleó Escribano al primero de su lote. Sin embargo, ya en el inicio de faena, el de Santiago Domecq acusó su entrega en los primeros tercios. Escribano, que comenzó su labor con la muleta de rodillas en los medios, completó una faena voluntariosa que no terminó de romper ni de llegar a los tendidos. A pesar de la nobleza del animal por ambos pitones, este se vino a menos faltándole mayor emoción a sus embestidas. Estocada entera pero baja. Oreja.

Buen recibo capotero de Román al segundo toro de Santiago Domecq. Rodilla en tierra y sin dejar que le enganche los vuelos del capote. A pesar de que resultó más deslucido en los primeros tercios que el anterior ejemplar, el segundo de la tarde ofreció un interesante comportamiento en la muleta. Por arriba comenzó la faena Román, que tardó en acoplarse al toro. Las primeras tandas fueron difíciles, el toro resultó gazapón y no era fácil templarlo. Además, en ocasiones el toro perdía el celo en la muleta del valenciano. De menos a más fue la faena de Román, que acabó cuajando al toro en la corta distancia tras llevarle largo por el pitón izquierdo durante varias tandas. Fondo sacó el de Santiago Domecq, que duró hasta el final y tuvo clase en sus embestidas. Gran final de faena por abajo de Román. Pinchazo y media estocada. Ovación con saludos.

No hubo acople ni entendimiento entre el tercer toro de Santiago Domecq y el torero Manuel Escribano. El toro se movió desde su salida y ahí sí con el capote Escribano se sintió cómodo y se gustó. Sin embargo, la faena de muleta tuvo altibajos y el torero no logró entender a su oponente. El toro exigía un temple especial y no apretarlo, ya que si no embestía peor y deslucía los muletazos. A pesar de ello, Escribano se mostró dispuesto y voluntarioso durante toda la faena. Estocada. Oreja con petición de la segunda.

Un toro de bandera puso fin a la tarde en Cabra. «Emperador» conquistó a todos los aficionados de Cabra que tuvieron el privilegio de presenciar su lidia. Clase, humillación, calidad, emoción, entrega, profundidad… Infinidad de virtudes tuvo el toro de Santiago Domecq, que hizo el avión por ambos pitones en la muleta de Román. La faena fue a más, con el torero exprimiendo al máximo el fondo del toro y sin dejarse nada en el tintero. Un descuido le hizo a Román ser volteado en varias ocasiones por el toro, ya venido un poco a menos en los últimos compases de la faena por la intensidad de la misma. A pesar de ello, se repuso Román y puso fin a su actuación con ajustadas manoletinas. Estocada entera. Dos orejas y vuelta al ruedo al toro. 

Cabra (Córdoba). 24 de septiembre de 2020. 200 personas por las limitaciones de aforo. Toros de Santiago Domecq, correctos de presencia y de buen juego. El cuarto, de nombre «Emperador» y herrado con el número 5, fue premiado con la vuelta al ruedo. Manuel Escribano: oreja y oreja con petición de la segunda; Román: ovación con saludos y dos orejas.

* Imagen de portada, vía: TAURINOS CASTILLA


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