• Entrevista vía: DAVID BUSTOS

¿Cuántas veces habremos escuchado la frase que defiende que «se torea como se es»? Muchas, y razón no les falta. Pero no solo se torea como se es con un capote o con una muleta. También a cuerpo limpio. También se recorta como se es. «El Peta» es uno de esos recortadores que desde que pisan el albero se muestran sinceros. No engaña a nadie. Ni al toro. Y la muestra de ello, la confirmación de que eso es realmente es así, es que cuando El Peta disfruta delante de la cara del toro, cuando se siente torero y hace las cosas como su corazón le manda, todos disfrutamos de la verdad de su concepto. Como siempre, con la amabilidad que le caracteriza, nos atiende en una nueva entrevista. Esta vez en directo desde Instagram, confinados en nuestros hogares.

«Veo muy complicado que este año haya toros. Ahora mismo me preocupa más el estado de las personas, las personas que están falleciendo… Yo creo que ahora mismo, tal y como están las cosas, eso es lo más importante. Los toros son nuestra afición, son nuestra pasión, pero hay que saber dejarlo a un lado. Lógicamente los ganaderos van a sufrir mucho pero la vida de las personas es lo más importante«, asegura El Peta en referencia a la gravísima situación que está viviendo España a causa del coronavirus. Además, no se muestra convencido con la idea de televisar festejos a puerta cerrada ante la imposibilidad de llenar los tendidos de público: «Si por algún cual eso tuviera que salir adelante para ayudar a los ganaderos, que son los más perjudicados, pues vale. Pero a mi sinceramente no me llama la atención eso. Los toros no son el fútbol. En los toros todo es más real y hace falta que la gente vaya, y que el aficionado se emocione. En el fútbol se pueden hacer más cosas, pero no tiene nada que ver con este mundo«. 

A pesar de que la temporada se encuentra completamente parada, algunos recortadores tuvieron la oportunidad en el mes de febrero de tener una primera toma de contacto con el toro. Valdemorillo y posteriormente, Ciudad Rodrigo, fueron los primeros concursos de esta atípica temporada. También los últimos, hasta la fecha. En ambos, El Peta se proclamó campeón. «Las sensaciones fueron muy buenas. Empezar la temporada con dos concursos ganados es el comienzo soñado para cualquier recortador. Además yo soy un recortador que durante el invierno me mantengo muy al margen de los animales y hago otro tipo de vida. Realmente el primer día que me puse delante de un animal fue el día de antes de Valdemorillo, hasta entonces no había tocado ningún animal. Yo hago otro tipo de entrenamientos y me fue bien, así se demostró en Valdemorillo y en Ciudad Rodrigo porque estuve a la altura. En Ciudad Rodrigo pasamos mucho miedo. Fue una noche complicada. Era novillada muy fuerte, y el piso estaba muy mal. Es el peor que he visto en mi vida. Ahora bien, el escenario único y la afición buenísima. Hubo toros que se dejaron y seguramente si el piso hubiera estado bien, hubiéramos disfrutado mucho más nosotros y el público», comenta. Cambiando de tercio, decidimos volver atrás en el tiempo. A sus inicios. «Empecé muy joven, algo que es muy complicado a día de hoy. En aquellos tiempos, cuando tenía once, doce o trece años, me lo tomaba como un juego. Pero ya con diecisiete años empecé a tomarme esto en serio. Yo tuve la suerte de conocer al Peque, que ha sido una de las personas que más me ha ayudado en darme cuenta de cómo me debía tomar esto. En ese sentido le debo mucho. También tuve la suerte de compartir muchos viejos y amistad con Julián Carpio, con Sergio Delgado… Si me lo hubieran dicho cuando tenía doce años, no me lo hubiera creído ni en broma. Ellos me han enseñado a tomarme esto más en serio y ser profesional», explica El Peta con cierto tono de orgullo por todo lo aprendido de grandes leyendas del recorte. 

Siempre los aficionados se interesan por conocer los referentes de los recortadores actuales; sin embargo, El Peta no se decanta por ninguno: «Para mi eran referentes todos. Con Cuatio, por ejemplo, tuve la suerte de compartir nuestros inicios. De hecho la primera vez que salimos a una becerra fue el mismo día. La primera cornada nos la pegó a los dos el mismo día en Castellón. Soy un afortunado porque he podido aprender mucho de él, y también por muchas hazañas que hemos hecho por ahí», dice entre risas. Arganda del Rey, su pueblo, es considerada la cuna del recorte. Pero por diversas circunstancias, su participación en el concurso de sus fiestas no parece despertarle ilusión: «Es una gran pena, sobre todo por el público. Yo creo que es el que más se lo merece. Ya lo he dicho muchas veces, no estoy de acuerdo con la organización, tampoco con la gestión del Ayuntamiento, y ahora mismo no me llama la atención salir en mi pueblo. Es duro, y podría mentiros, pero es así. El día que me apetezca, y no sé si llegará ese día, saldré y dejaré a un lado los malos rollos«, asegura. Las cosas se ponen serias y El Peta prefiere ser fiel a su sinceridad: «Creo que esos malos rollos se deben de saber. Muchas veces llegan a mis oídos comentarios de gente que me cuentan que algunas personas dicen que no salgo al concurso de mi pueblo porque es benéfico y porque no ganaría dinero. Pues no. Todos los años que he participado en mi pueblo, no es que haya donado dinero, es que me ha costado dinero. Y si no salgo, no es por el dinero, es porque ahora mismo ni estoy de acuerdo ni me apetece. No me llama la atención. Me apetece más bajar una mañana y si soy capaz, y tengo la confianza de salir, pegarle un par de recortes a un toro. Pero como la tengo tanto respeto a esa plaza, hay veces que hasta me cuesta, porque para mi Arganda es lo más grande que hay en el mundo del recorte«, concluye. 

  • Imagen de portada, vía: ALBERTO YUSTE

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!