• Columna vía: DAVID BUSTOS

Martes Santo en el día 24 de una cuarentena que ya roza el mes. El primero de… Ojalá sea menos de lo que imaginamos. Ojalá no hubiera que pensar en cuánto queda. Ojalá nada de esto hubiera pasado. Son tantos «ojalás» que no merece la pena seguir con deseos frustrados por la realidad. Merece más la pena un «pasará». Porque aunque no lo crean, ya estamos en Semana Santa. ¡Acuérdense de marzo! Lástima que estos días no sean de celebración colectiva. Pero no se equivoquen. La Semana Santa no se ha cancelado. La Semana Santa se va a celebrar, no así las procesiones. Pero la Semana Santa sigue por dentro. En la intimidad de todo creyente y devoto. El «Señor de Madrid» esperará otro año para recibir el cariño de todos sus fieles en las calles de la capital. Pero no así su recuerdo y su presencia en las mentes de todos aquellos que creen en él. Que le tienen fe. Eso no lo quita nadie… 

El viernes mi relato diario irá dedicado a él. A contracorriente de quienes quieren «crucificar» las creencias y la libertad de culto. También la libertad de expresión. Causalidades de la vida, que estos son los mismos que hoy «trituran» al diario El Mundo por publicar la foto -en portada- que tanta gente venía reclamando. La que rompe con la banalidad de la muerte por parte de quienes nos gobiernan. Los casi catorce mil fallecidos por coronavirus no son cifras. No son datos ni estadísticas. Son personas y ya es hora de darlas importancia… Bien por El Mundo

  • Imagen de portada, vía: ARRIBES TAURINAS

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