• Columna vía: DAVID BUSTOS

El coronavirus no solo está llevando al límite a nuestro sistema sanitario. También a nuestro sistema político y social. La enorme tensión que se vive en España a causa de la pandemia ha sido aprovechada por los partidos políticos para «guerrear» entre ellos y tratar de destruirse mutuamente: el Gobierno tratando de «esquivar» las duras embestidas de la oposición por la gestión de esta crisis, y la propia oposición, o parte de ella, intentando debilitar a su «contrincante». Así lo ven ellos. Así no lo veo yo. Hablar de rivales, de votos, o de tu eres mejor o peor que el otro, en un momento como este, es cuanto menos denigrante para nuestra sociedad. No se equivoquen, no pido sumisión. Ni mucho menos pido silencio o servidumbre. Pido ser críticos. Pido ser serios y tener altura de Estado. Pido tener cabeza y no inmadurez. 

En esta crisis se están haciendo muchas cosas mal. Demasiadas, quizás. Y por eso cuando pase todo, y venzamos al virus, tendrán que asumir responsabilidades. Ahí sí habrá que dar un paso hacia adelante y hacer que se retraten uno a uno. Pero mientras tanto, no todo vale. Hoy veía como uno de los partidos de la oposición, la tercera fuerza política de este país, publicaba una desafortunada imagen en las redes. Un montaje de la Gran Vía madrileña vacía de «vida» y llena de ataúdes cubiertos con la bandera de España. Dicen en esa publicación –porque aún no han tenido la poca vergüenza de eliminarla y pedir perdón– que la imagen refleja «el dolor de esta tragedia que el Gobierno y sus satélites mediáticos pretenden ocultar». Pero ni las formas han sido apropiadas, ni han conseguido su objetivo. Al contrario. Si se quiere homenajear a las víctimas de esta puñetera enfermedad, ese no es el camino… 

  • Imagen de portada, vía: ARRIBES TAURINAS

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