• Redacción vía: ARRIBES TAURINAS

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, más conocida como UNESCO, define en su página web «La Tauromaquia» de Francisco Goya como «un álbum de 33 aguafuertes publicadas por el propio grabador en 1816«. 

Después de la polémica surgida a raíz de la exposición «Sólo la voluntad me sobra» de Francisco de Goya en el Museo del Prado –que muestra al pintor como una persona contraria a la Tauromaquia y por lo tanto, antitaurina-, cabe destacar la visión que ofrece la UNESCO sobre la intención de Goya con estos grabados y su explicación: «El grabador se dirigió a los aficionados, basándose en el texto histórico de Moratin para representar la evolución de las corridas desde su origen hasta 1800. Ilustraba también las hazañas de los toreros más famosos de su tiempo como Pedro Romero, inventor de las reglas clásicas, Ceballos, originario de Argentina, Martincho, famoso por sus acrobacias y Pepe Illo, ilustre por su exuberancia. Después de las burlas de los `Caprichos´ y la tragedia de los `Desastres´, Goya mostró una inspiración más serena apoyándose en sus recuerdos de juventud. Reprodujo con precisión los gestos graciosos de la `lidia´ o eligió en las `suertes´ el instante más emocionante»

Así pues, la UNESCO desmiente rotundamente la versión que ofrece, a día de hoy, el Museo del Prado: «Después de la muerte de su esposa en 1812, el pintor español ya no recibe más los encargos de los aristócratas y a partir de 1816, dedica su trabajo a los temas relacionados con la vida del pueblo y las corridas de toros«, afirma este organismo.

El Museo del Prado presenta a Francisco de Goya como un pintor antitaurino

  • Imagen del grabado «Temeridad de Martincho en la plaza de Zaragoza», de Francisco de Goya; vía: MUSEO DEL PRADO

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