• Editorial vía: ARRIBES TAURINAS

En esta familia la soledad no tiene cabida. No hay sitio para ella. En el Toro, si cae uno, nos duele a todos. Lo sentimos como algo propio. Como un desgarro en el corazón; puesto que la vida, cuando menos lo esperamos, golpea fuerte. Y nuestro mundo, el del Toro, es un mundo difícil. Complicado. El último bastión de los héroes de carne y hueso. Un oasis de autenticidad, de verdad y de valentía. Por eso la cobardía, aquí, tampoco encuentra un hueco. Con razón, claro. Porque hablamos de súper-hombres, no de seres hipersensibles que dicen haber «evolucionado» hacia una conciencia más moderna. Esos son los que abundan -desgraciadamente- en la actualidad, y los que dan un mayor valor e importancia si cabe a nuestros héroes. El mundo del toro, hoy, dormirá menos feliz. Uno de los suyos ha vuelto a toparse con la cruz de la moneda. En un mes, dos percances. Ambas cogidas de gravedad. Pero «Guindi», estamos contigo. Torero. Torerazo. Hace una semana «Guindi» demostró que nada le para. Ni siquiera esa fea cornada que sufrió en Corrales del Vino le impidió recuperarse y poder estar en la final de Madrid. Contra todos los pronósticos. Y no solo estar, sino que además, hizo que Las Ventas se emocionara una vez más con su toreo a cuerpo limpio. Con su marcado concepto. Con esa personalidad tan suya. Tan sincera. Hoy la cara amarga de la Fiesta se vivió en Zaragoza. Un toro de Aurelio Hernando, con la seriedad que merece una plaza como La Misericordia, le hirió gravemente en un recorte durante la final del concurso. «Guindi» recibió hasta tres cornadas, y por su puesto, no pudo seguir. Ahora, tras ser intervenido durante varias horas, se recupera en el hospital.

Aficionados, compañeros, empresarios… Todos han querido enviar un mensaje de apoyo a «Guindi» en estos difíciles momentos. Y nosotros, desde nuestro medio, también lo queremos hacer. Por su valor, por su humildad. Por su entrega y disposición cada tarde. Por engrandecer el festejo popular, y poner boca abajo tantas y tantas plazas con sus recortes. «Guindi» no solo se ha convertido en una figura del toreo a cuerpo limpio, sino que también ha comenzado a forjar un lugar privilegiado en la historia del recorte: su leyenda. Gracias por tanto. Estamos contigo, torero.

  • Imagen vía: MIGUEL BENITO 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!