Inicio Noticias El Juli, sello de calidad

El Juli, sello de calidad

0

  • Crónica vía: PATRICIA PRUDENCIO

La Feria de San Fermín sigue su ritmo sin detenerse, hoy preparaba un cartel de cinco estrellas y no porque fuera el quinto festejo desde que comenzó la feria del toro, sino por la terna y la ganadería madrileña. Realizaban el paseíllo Antonio Ferrera, Julián López “El Juli” y Pablo Aguado, tres Puertas Grandes destacables en dos plazas de primera. Sin embargo, Ferrera no alcanzó la inspiración de sus faenas en Las Ventas, así como tampoco llegaron El Juli ni Aaguado a la grandeza de la Puerta del Príncipe. La ganadería acartelada era la de Victoriano del Río y uno de Cortés (1º), con toros de juego variable a los que había que saber llevar, algunos más exigentes que otros. El primero de ellos, por ejemplo, pedía una referencia para rajarse y alejarse de la tela, al resto de los ejemplares les obligaron a adaptarse a los terrenos que el matador marcaba. La suavidad y el autocontrol fueron claves en una tarde en la que los abusos con la tela y los excesos de adornos podían acabar con lo que el animal llevaba dentro. Por ello, algunos supieron buscar la evolución en sus embestidas y cuajar faenas con repercusión en los tendidos. Antonio Ferrera ralentizó y cuajó unas faenas a las que les faltaría ese punto de transmisión e inspiración a la que nos malacostumbró en la plaza madrileña. El Juli volvía a ser El Juli, la mejor versión de sí mismo, solo le falló la espada. Se llevó una oreja merecida a su Tauromaquia y buena mano con el de Victoriano. Por último, destacar a Pablo Aguado, quien acompañaba a la vez que templaba las embestidas del animal con el movimiento acompasado de su cuerpo y la tela. La mejor versión de la terna se apreció en el ecuador de la tarde, a excepción de Pablo Aguado, acortando con descaro.

“Curioso” de comportamiento curioso y de embestida comedida hacia los adentros. Antonio Ferrera lo sacó a los medios en un saludo capotero medido y bien llevado. Llegó a derribar al caballo en un tercio llevado por alto, pero con fuerza. Incertidumbre e inspiración precedían a la faena del diestro. Citándole y sin esperar le recibía en las tablas con su muleta, tuvo que sacarlo buscando los terrenos. Entraba colocando la cara y siguiendo el engaño sin excesos. El toro solo quería su referencia –las tablas-, por lo que la mejor opción fue llevarlo en paralelo, midiéndolo, bajándole la mano e intentar ralentizar su embestida para alargarla en busca del lucimiento. Lo llevó con los vuelos ligando los naturales con la mano derecha, pitón por el que entraba sin recorrido, pero obedeciendo. Se comía los terrenos, pero lo intentaba mantener ensimismado en la tela, evitando que se fuera. Por el pitón izquierdo logró una tanda ligada con embestidas prolongadas, sin embargo, esto sería en los últimos compases y las fuerzas y el empeño estaban claramente mermados. Mató a recibir dejando la estocada en el sitio, aunque ligeramente caída.

El Juli no permitió que “Caribello” se desgastara, por lo que lo frenó en su capote para sacarlo del tercio hasta rematarlo por una media. Perdiendo las manos en los tercios posteriores, le hacía dudar a El Juli de la validez de su adversario. El inicio de la faena fue rápido, apenas le dio un muletazo de tanteo para después cambiarle rápidamente los terrenos. El astado demandaba la media altura, por lo que el diestro optó por llevarlo a un ritmo moderado. Sin embargo, le costaba obedecer el cite y este debía ser firme y brusco. Las fuerzas quedaron atrás en el capote, entraba con pequeñas arrancadas, como podía, quedándose corto. Sin nada más que mostrar, El Juli lo situó en la suerte suprema y en el tercer intento dejó media estocada tendida.

Pablo Aguado, a la aventura, recibió en los medios a “Manisero”, en una tarea de brega y no de lucimiento. Los anteriores tercios de banderillas fueron difíciles, pero este se llevó el premio. Con maneras y aire a La Maestranza, Aguado empezaba a llevarlo al paso mientras lo tanteaba en el inicio de la faena. Muy despacio y a buen ritmo acompañaba el movimiento de muleta a la embestida del astado. Lo citaba por delante de la cadera para después agotar su recorrido en la franela y ligarlo con el giro de muñeca, adentrándolo en un nuevo pase. Ahora probaría toreándolo de costado, que sin tocarle la tela y con algo menos de recorrido lo llevaba como él quería llevarlo. No se excedería, pero manteniéndole en los medios, el animal protestaba. En los últimos compases, le costaba obedecer al cite sin terminar de entregarse en el buen hacer de Aguado. La mejor opción era culminar con la espada, la cual cayó trasera y ligeramente atravesada, le llevó directo a un único golpe de verduguillo.

“Exótico” era el segundo en el lote de Antonio Ferrera, el cual salía suelto en los primeros lances de recibo hasta quedarse encelado en la tela repitiendo. Lo recibió en la muleta genuflexo, alternando pitones y probando su embestida, llevándole por abajo con mucha suavidad. Le dotaba de recorrido, alargando y marcándole la salida, sin embargo, el astado entraba colocando la cara pero sin terminar de humillar en exceso. Templado y limpio en la muleta, dejó que el diestro cuajara una faena lucida y medida, en la que no quiso pasarse cortando en el momento más adecuado. Ferrera lo llevo con la cara dentro de la muleta y tirando de él con los vuelos, enlazaba unos muletazos con otros por el pitón izquierdo. Se coordinaron con la mano y pitón izquierdo, dejando que ambos, cada uno en su labor, se lucieran, enroscándose en unas tandas repletas de torería. Metió y sacó la estocada en su primer intento, pincharía en el segundo. Fue suficiente, el animal dobló.

El Juli volvía a recibir a “Cóndor” con la misma técnica que al primero de su lote. Lo paró sin terminar de encelarlo en la tela. Con un molinete de rodillas en los medios marcaba el comienzo de la faena, un muletazo del que el astado salió suelto. Ahora había que sujetarlo dejándole la tela bien puesta en el morrillo y darle continuidad. El de Victoriano buscaba su querencia, por lo que El Juli trazó una faena en los medios con pases alargados y con salida, en los que lo citaba dándole el pico, encelándole con los vuelo y tirando de él, nuevamente. Muy despacio le llevaba por abajo, humillando y colocando la cara, una colocación que no conseguía mantener en la totalidad del muletazo. Sin moverse, con desplante y torería enlazó hasta tres pases en redondo, en la que el animal se dejaba someter, obediente –al inicio del cite-. Cerró con un nuevo pase en redondo y culminó con una estocada hasta la bola, algo trasera, la demora en su caída y el descabello esfumó la Puerta Grande.

“Esmerado” cerraba el festejo en manos de Pablo Aguado, con un saludo capotero en el que acompañaba a la vez que templaba las embestidas del animal con el movimiento acompasado de su cuerpo y el capote. Genuflexo y probándole por ambos pitones comenzaba la última faena de la tarde. Muletazos templados, largos, lentos y con mucha firmeza iban sometiendo a un toro que necesitaba que le enseñaran por abajo. Sin embargo y a pesar de la movilidad, escasa, no terminaba de romper en la tela. Aguado lo llevaba a media altura, se quedaba algo corto obligando al diestro a rectificar y volver a configurar la tanda. No paró de jugar con las distancias ni con los terrenos, buscaba pero no encontraba lo que quería, esa esencia en el animal. Abrevió descaradamente y sin desenlace en la faena, en la suerte suprema metió la mano para dejar media estocada que lo degollaría.

Plaza de Toros de Pamplona (N) Feria de San Fermín. Toros de Victoriano del Río y Cortés (1º) de juego variable a los que había que saber llevar, algunos más exigentes que otros. El primero de ellos, pedía una referencia para rajarse y alejarse de la tela, al resto les obligaron a adaptarse a los terrenos que el matador marcaba. Antonio Ferrera: ovación tras aviso y vuelta al ruedo. Julián López ‘El Juli’: silencio y oreja tras aviso. Pablo Aguado: ovación y aplausos.

  • Imagen vía: SERGIO RECUERO

El Juli, sello de calidad
¿Te ha gustado?

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here