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Una cuadrilla bendecida por San Fermín

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  • Crónica vía: DAVID BUSTOS

Muchos son los subalternos que rinden a un alto nivel cada temporada. Toreros de plata que demuestran tener capacidad más que de sobra para lucir el oro en sus trajes. Pero, ¿y cuadrillas? Ya es más complicado. Perera, David Mora, Javier Castaño… Castaño siempre ha ido muy bien acompañado y ahora no iba a ser menos. Su cuadrilla dio un auténtico espectáculo frente a la interesante corrida de José Escolar en Pamplona. Ferreira y Fernando Sánchez con los palos, Marco Galán con la brega e Iturralde en varas, pusieron en pie a la peculiar pero entendida -especialmente, la sombra- afición pamplonesa. Lo de Ferreira con las banderillas fue de película. Una clase magistral de cómo poner los palos. De cómo asomarse al balcón. Tremendo. Pocas veces hemos visto, en los últimos años, banderillear con tanta exposición y firmeza. Y la torería de Fernando, no merece explicación. Hoy tuvo su día. La corrida de José Escolar fue seria y entidada. Todos cumplieron en el caballo y dejaron innumerables matices en el albero. El segundo, tercer y sexto toro -este último más soso- fueron los más completos. Los de mayores posibilidades y cuyas embestidas desprendieron mucha nobleza. Clase. La calidad mezclada con exigencia. Los toques, los giros de muñeca, los tiempos… Con este tipo de toros todo es importante. Y más si son dos alimañas como las que salieron en primer y quinto lugar. Sin embargo, el cuarto, manso y sin fijeza, también ofreció complicaciones a un voluntarioso pero desafortunado Robleño. Suyo fue el peor lote.

Castaño le cortó la oreja al enclasado segundo -a veces salía con la cara alta-, más por la estocada -buena ejecución y rápido efecto- que por la faena. El toro pedía romperse con él y apostar. Castaño se conformó con estar correcto y no pasó más allá de esa «normalidad», desesperante a veces. El quinto, con todo lo que apretó en la muleta, no le dio opción. Por su parte, Pepe Moral hizo frente al lote más noble y manejable. Las espadas no acertaron en el primer intento y los trofeos se esfumaron. A pesar de ello, vimos a un Pepe Moral más asentado -le faltó más rotundidad en ambos toros- y mentalizado en volver a sus mejores tardes. Las triunfales. Sabe torear, y si Guerra lo deja, volverá.

Plaza de Toros de Pamplona. Quinto festejo de la Feria del Toro de San Fermín. Lleno en los tendidos. Toros de José Escolar, bien presentados y de interesante comportamiento. Fernando Robleño: silencio en ambos; Javier Castaño: oreja y silencio; Pepe Moral: ovación con saludos en ambos.

  • Imagen vía: @javitaurino

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