• Información vía: DAVID BUSTOS

Un gran toro de Victorino Martín -de nombre «Morisco»- fue lidiado en tercer lugar en Vistalegre. Desde su salida embistió con humillación y fijeza, arrastrando el hocico por el albero madrileño. Levemente picado resultó el cárdeno que, sin embargo, empujó con los riñones. Como los bravos. Como lo que fue. Y por eso le pidieron un segundo puyazo que no fue concedido por el matador. El Cid fue consciente de su buena condición y quiso que no se apagara, pero en ocasiones a los toros hay que lucirlos y en este caso no se hizo. 

En la muleta fue de nota alta «Morisco». La profundidad de su pitón derecho y la exigencia del izquierdo -de embestidas cortas y enrazado- hicieron que aquello tuviera importancia. Tanta que El Cid no supo estar a la altura y el público fue consciente. Hasta dos veces desarmó el de Victorino al de luces que a pesar de todo acertó con los aceros. Algunas manos pedían la vuelta al ruedo para el toro. Otros la oreja al torero. Todo quedó en ovación.

Para los más »morbosos’, el toro fue brindado a Santiago Abascal, líder del partido VOX. 

  • Imagen vía: TAUROEMOCIÓN ESPECTÁCULOS

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