• Crónica vía: DAVID BUSTOS

Habemus torero, torero en mayúsculas. De los que torean con el alma y no dan un paso atrás. De los que se encajan y se dejan llevar por la naturalidad. Por la emoción del momento. De los que entienden que al toro hay que darle lo que se merece, la vida si hiciera falta. Torear abandonado no es fácil, es de privilegiados. Y de Justo lo hizo en Vistalegre, entendiendo a la perfección al de Parladé y demostrando que torear templado, si se quiere, se puede. Él quiso y él pudo. Los ‘derechazos’ con hondura. Los naturales al ralentí. Ayudó y mucho la nobleza del toro, beneficiada en todo momento por la distancia y los tiempos del matador. A pies juntos cerró la faena, a pies juntos remató el de pecho que ponía patas arriba el artificial Palacio de Vistalegre. La estocada, en lo alto y hasta dentro, despertó una marea blanca en los tendidos. De golpe salieron los dos pañuelos. Otro golpe, otro 23F.

Sí de Justo fue el triunfador, a pesar de no cortar las orejas al complicado cuarto -una ‘alimaña’ de Victorino que le prendió en varias ocasiones- y al deslucido segundo del Puerto de San Lorenzo, ‘Morisco’ de Victorino Martín fue el otro gran protagonista de la tarde. Un toro bravo, encastado. Con la exigencia propia de su ganadería. De su encaste. De los que duran y emocionan. La profundidad de su pitón derecho y la enrazada condición del izquierdo hicieron que aquello tuviera importancia. Tanta que El Cid no supo estar a la altura. Ni de él, ni de su lote en conjunto. Porque el quinto, de Parladé, también ofreció opciones en el último tercio. Sin embargo, la falta de distancia y tiempos durante la faena, le hicieron venirse abajo en la pelea. Esa pelea que nunca quiso el abre-plaza, manso y descompuesto en la muleta. De vacío se fue el de Salteras.

Palacio de Vistalegre (M). En torno a media plaza. Mano a mano. Toros del Puerto de San Lorenzo, Victorino Martín y Parladé, de variado e interesante comportamiento. «El Cid»: silencio, ovación con saludos tras petición y ovación con saludos; Emilio de Justo: ovación con saludos, ovación con saludos y dos orejas. 

Un gran toro de Victorino Martín destaca en la primera parte de Vistalegre

  • Imagen vía: TAUROEMOCIÓN ESPECTÁCULOS

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