• Información e imágenes vía: DAVID BUSTOS

Una corrida seria de Jódar y Ruchena -destacó el primero por sus buenas hechuras y la seriedad del quinto- protagonizó una complicada mañana por las calles del municipio madrileño de Ajalvir. Seis toros, en carreras individuales, completaron un encierro peligroso y con varios sustos a destacar. En primer lugar, dos jóvenes fueron arrollados por uno de los bueyes en la entrada a la plaza y quedaron a merced del astado. A pesar de ello, ninguno sufrió heridas por asta de toro. Sin embargo, el último tramo del recorrido -con varias curvas- fue testigo también de la tensión que se vivió con la suelta del cuarto y sexto toro del encierro. La velocidad que impusieron los animales en la larga recta del recorrido hizo que numerosos corredores se vieran apurados para ‘refugiarse’ en el vallado. Además, el último toro quedó rezagado antes de entrar al coso y no lo puso fácil para que los mozos le guiaran hasta los corrales. 
 
Tras una hora y media de encierro –la duración del festejo se alargó a causa de la ineficacia de los bueyes y la rotura de una de las tablas del vallado-, la corrida de Jódar y Ruchena fue enchiquerada al completo para ser lidiada esta tarde por los diestros Sánchez Vara, Salvador Cortés y Fernando Adrián
 


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