Una interesante corrida de Ernesto Gutiérrez puso fin al debacle ganadero de los últimos días en la Feria de Cali. El indulto -excesivo- del toro «Boticario» hizo que la tarde fuera de menos a más tras un primer ejemplar deslucido y manso. Castella, entregado desde el capote, vio pronto la posibilidad de indultar a su oponente y decidió alargar hasta conseguirlo. Una faena de enorme duración e intensidad que cerró con varios circulares en el tercio. El toro, a pesar de venirse abajo, fue indultado. Otra oreja cortaría al quinto de la tarde, un toro noble y con opciones de triunfo en el último tercio. El cariño del respetable le permitió mostrar una versión muy firme al torero francés. Lo mismo le sucedería a Bolívar que cortó una oreja a cada uno de su lote; el primero de ellos un toro más exigente y el último, un ejemplar noble pero falto de fondo. Por último, Antonio Ferrera se encontró con el peor lote de la tarde, dos astados deslucidos y con mansedumbre. Dejó detalles sueltos en ambas actuaciones. El ganadero salió a hombros -tras recibir una unánime ovación- junto con el diestro Sebastián Castella. 

  • Imagen vía: @TorosenCali

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