Urdiales, en el Kikirikí: «En Madrid todo se desbordó, la emoción de la gente era incontrolable»

0 0
Read Time:2 Minute, 36 Second

Parecía el peor año de su carrera y, de la noche a la mañana, se convirtió en un punto de inflexión de cara al futuro. Diego Urdiales contaba con los dedos de su mano los festejos que llevaba esta temporada cuando llegó la oportunidad de Bilbao. Su Vista Alegre. Ni Valencia, ni Sevilla. Tampoco en Madrid pudo estar -desacuerdo entre ambas partes- antes de esta importante cita en tierras bilbaínas. Dicen que la vida pone, tarde o temprano, a cada uno en su sitio y así fue. Urdiales volvió a conquistar Bilbao, cortó tres orejas y todo ello en un cartel con las máximas figuras. Sin duda, un golpe de atención que reclamaba un hueco en Madrid. En Otoño. Se apuntó al bombo y salió Gallardo en su camino. Lo que pasó aquella tarde fue simplemente único. Histórico. Otras tres orejas y Las Ventas rendida a su toreo. Nada debería volver a ser como antes. «Ha sido una temporada corta y rara. La explicación de cómo he terminado el año de esta manera solo la tiene el toreo», afirmaba el torero en su visita al Kikiriki -del canal Toros- dónde, además, reconocía que «en las primeras ferias de la temporada no hubo opción de entrar y en Madrid no hubo acuerdo».

Sin embargo, en Madrid, renació su mejor versión: «La tarde de Madrid es una de las más importantes de mi vida, llevo muchos años luchando y esto no es casualidad. Con el tiempo te das cuenta de lo que ha pasado, es algo difícil explicar. Pude expresar cosas que muchas veces no consigues ni toreando de salón. Tener el reconocimiento de tantos profesionales y aficionados, el hecho de que me den las gracias por aquella tarde, es inexplicable», expresaba Urdiales con cierto tono de satisfacción. Misma ilusión que se apreció cuando recordaba el triunfo en el coso de Vista Alegre: «Los días posteriores al triunfo de Bilbao fueron los más complicados, pasé de estar en soledad a todo lo contrario». 

Fueron dos salidas a hombros inolvidables pero de distinto significado: la de Bilbao más emotiva, la de Madrid un descontrol. Él mismo lo decía: «En Madrid todo se desbordó, la emoción de la gente era incontrolable y la paliza fue importante». A pesar de ello, ambas le han servido de momento para cambiar su situación: «Se plantea una temporada bonita e ilusionante. El camino va a ser el mismo, estar donde quiera estar y en las condiciones que creo que debo tener», explica el toreo riojano. 

Antes del nuevo año, llega el turno de volver a tierras americanas. Urdiales, tras este golpe de atención, volverá a la Plaza de Toros de México: «Confirme la alternativa en México hace varios años y allí viví una de las faenas más importantes. Tengo muchas ganas de volver a oírla rugir». Así como rugió el coso de la calle Alcalá hace unas semanas. La gente salió toreando. La gente lo esperará con ganas, en Madrid y en cualquier plaza. Hagan justicia, quien deba hacerlo, pero este es el momento. 

  • Redacción vía: DAVID BUSTOS ÁLVAREZ
  • Imágenes vía: @LasVentas

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %

Average Rating

5 Star
0%
4 Star
0%
3 Star
0%
2 Star
0%
1 Star
0%

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!