Precioso de hechuras era «Buscador», el segundo de Adolfo Martín en Zaragoza. Embistió con clase y calidad desde el capote pero, finalmente, acabó apagándose pronto. Quizás, el planteamiento de Perera en el último tercio tampoco le benefició. La faena, con algunos detalles al natural en el inicio de la misma, no conectó con el respetable. 

  • Redacción vía: DAVID BUSTOS ÁLVAREZ
  • Imagen vía: @CosoZaragoza

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!