Reservón bajo del camión el primer toro de la mañana en Rueda, ni las rodadas de los mozos en el tramo de asfalto le hicieron ir a más. Alrededor de un charco de agua y bajo un fuerte calor quedó pegado al piso el astado sin ofrecer opciones de lucimiento a los allí presentes. Escasos minutos después se daba suelta a otros dos toros que ayudaron a arropar al primero de los novillos para enfilar el camino hacia la Plaza de Toros. Eso sí, acusando el cansancio de los días anteriores por las calles.

Las mejores carreras del festejo se vieron en la recta de arena con el encierro hermanado y a un ritmo ideal para templar a los animales. Sin embargo, uno de los bueyes puso en apuros a más de un joven debido a sus continuos cambios de ritmo y malas intenciones. Los toros, ya en el coso, tampoco lo pusieron fácil.

  • Crónica vía: DAVID BUSTOS ÁLVAREZ

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!