Gritos y sonrisas iluminaban la Campa Basarrate cuando el sol procedía a marcharse. Santutxu -barrio bilbaíno- seguía de fiesta y los toros no podían faltar. Ni aquí ni en ninguna plaza de aquellos pueblos y ciudades que se niegan a olvidar sus tradiciones.

Arraigo popular reflejado en la figura del Toro, ese que corrió en forma de carretón para que los más jóvenes bilbaínos pudieran estrenarse delante de él. Primer contacto y primeras caídas. Pero no había daño, sólo importaba la ilusión y felicidad que les generaba sentir cerca a tan respetado animal. Se notaba el calor en la ciudad de Bilbao y el agua que disparó el toro ayudó a refrescarse a todos los allí presentes. A algunos más que a otros, cosas de la puntería y la suerte, así de impredecible es la Tauromaquia.

El miércoles Santutxu volverá a sentir la emoción del toro por las calles. Todo para los más txikiak. A continuación, un extenso reportaje fotográfico del evento: 

  • Redacción vía: DAVID BUSTOS ÁLVAREZ
  • Imágenes vía: MARÍA ALIENDE VILLASOL

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!