Complicado y accidentado encierro con los toros de Jandilla en Pamplona que, desgraciadamente, tuvo que saldarse con un herido por asta de toro para que más de un espectador se mostrara «emocionado» con lo visto por las calles de la ciudad. 

Rápida salió la manada del corral de Santo Domingo y veloz fue ese toro negro que se adelantó en el tramo final de la cuesta. Pocos fueron capaces de mantener su ritmo y en carrera fueron apartándose de su camino. O trataron de hacerlo, porque un joven fue arrollado y prendido por el astado, resultando herido en el brazo -cornada- de manera muy fea. Colgado quedó del pitón derecho del animal y tensión la que se vivió en el giro hacia Mercaderes. Prosiguió en cabeza el de Jandilla que a punto estuvo de alcanzar a otro mozo que cayó a su merced y, poco después, «empotraría» en la curva de Estafeta a otro corredor que a consecuencia del percance provocaba la caída del astado.

Así pues se reagrupaba el grupo y los huecos disminuían con los bueyes tomando la delantera en la larga calle. Más disgregada se mostró la manada en el último tramo -también lo haría en Telefónica- con los toros más abiertos y uno de ellos rezagado unos metros por detrás. De nuevo, meritorias fueron algunas carreras de «lío gordo». 

Al coso pamplonés llegaban los cuatro primeros astados -el castaño más adelantado en la entrada al callejón- que entraban al corral de la Plaza de Toros de Pamplona instantes antes de la llegada -algunas caídas se vieron en los últimos metros del recorrido- de esos dos últimos toros más retrasados. Eficaz la labor de los dobladores enchiquerando con rapidez y con un tiempo de 02:24 a la seria y pareja corrida de Jandilla.

  • Crónica vía: DAVID BUSTOS ÁLVAREZ
  • Imágenes vía: DIARIO DE NAVARRA

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