Bajo una llovizna corrieron los de Victoriano del Río por las calles de Pamplona. Rápidos como en las ediciones anteriores los seis astados procedentes de Guadalix de la Sierra que permitieron grandes carreras en el tramo de Estafeta a pesar de los golpes y caídas. 

Monótono fue el inicio del encierro con los bueyes abriendo la manada en Santo Domingo y haciendo imposible coger «toro» en este primer tramo. No fue así a partir de Mercaderes donde uno de los toros comenzó a adelantarse. Capotillo el que echó el santo a varios mozos agolpados tras entrar de manera equivocada a la peligrosa curva de Estafeta. 

Espectáculo el que se vio con los dos toros negros que dejaron atrás al resto abriendo huecos y estirando el grupo. No fueron carreras fáciles, el ritmo era exigente y las aglomeraciones delante de los animales dificultaba la estabilidad de los corredores. Todo se complicaba a la llegada de los primeros astados al giro de Telefónica donde varios jóvenes acabaron cayendo arrollados por los de Victoriano del Río. Seguían «grandes» carreras hasta que uno de los toros chocó con un montón de «recién nacidos» -otro milagro de San Fermín al salir ilesos- que vieron como los pitones rozaban sus caras. 

Valientes fueron algunos mozos que aguantaron delante de los «veloces» astados y entraron al callejón evitando caer junto a los ya «malparados». Rápida fue también la entrada a los chiqueros del conjunto de la corrida que paró el reloj en un tiempo de 02:20 y dejando, a pesar de los diversos momentos de peligro, una carrera limpia sin corneados.

  • Crónica vía: DAVID BUSTOS ÁLVAREZ
  • Imágenes vía: DIARIO DE NAVARRA

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