Distinto, rompiendo la línea habitual de los últimos años. Así ha sido el limpio y deslucido encierro de los toros de José Escolar por las calles de Pamplona. La lluvia no cesó desde horas antes al lanzamiento del tradicional cohete y las carreras de los allí presentes se vieron dificultadas por el mal estado de las calles del peculiar casco viejo de la ciudad. 

Con calma y un ritmo lento salían del corral los toros procedentes de Lanzahita. Hasta cinco toros quedaban por detrás de los mansos en los primeros metros de la temida cuesta de Santo Domingo. Caídas y algún que otro resbalón se vio en esos primeros momentos., sin embargo, no se repitió la curiosa historia de Escolar en Pamplona, ninguno de los astados se volvía a su lugar de salida como había ocurrido en los tres años anteriores.

Instantes antes de llegar al Ayuntamiento uno de los toros resbalaba y quedaba rezagado del resto de la manada. En solitario completaría la totalidad del encierro permitiendo las mejores carreras de una complicada mañana «sanferminera». Además, el polémico antideslizante ayudó a que los astados, a pesar de la fuerte lluvia, no hicieran un mal gesto ni cayeran en la curva hacia la calle Estafeta. Los bueyes seguían en cabeza y eso dificultó el lucimiento de los valientes corredores que hicieron frente al temporal. 

Meritoria fue la carrera del joven de camiseta roja y blanca que aguantó y se mantuvo durante varios segundos delante del tercer y cuarto astado en el tramo final de la calle de Estafeta. Más abierta se mostró la manada en el tramo de Telefónica pero tanto la rapidez como la inseguridad del piso no permitieron confiarse a los corredores. Sí lo intentaron dos de ellos -de camiseta amarilla y otro al completo de blanco- justo antes de alcanzar el callejón de la Plaza de Toros. Enorme trabajo el de los dobladores ayudando a enchiquerar a ese sexto y último toro rezagado que perdió las manos en varias ocasiones antes de entrar a los corrales. Con un tiempo de 02:56 y sin heridos por asta de toro, se ponía fin a un encierro que, como se apreciaba en el barrizal del coso pamplonés, resultó pasado por agua. 

  • Crónica vía: DAVID BUSTOS ÁLVAREZ
  • Imágenes vía: DIARIO DE NAVARRA

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