En la II Edición del «Día de la Tauromaquia» en Villaseca de la Sagra, tuvo lugar la gran final del V Alfarero de Plata. Abría la tarde Miguel Senent con un complicado y exigente novillo de Hermanos Sánchez de León. Protestó notablemente en la muleta y a la faena le faltó limpieza. Buenas formas quiso mostrar el joven novillero que, sin embargo, no acabó de poder al encastado animal. Dispuesto también en banderillas no pudo redondear su actuación y resultó cogido, sin consecuencias, en el último de los pares. Vuelta al ruedo para Senent. 

Un tío era el segundo del festejo, ni un reproche a su presencia. Firmeza se apreció en la labor de Aarón Rodríguez desde el capote. Personalidad y templanza en su concepto, se ajustó y con profundidad lo llevó por el derecho, más despegado estuvo con la mano izquierda. A pesar de la fea colocación de la estocada, supo aprovechar la nobleza y calidad de otro buen -no le sobraron las fuerzas- ejemplar de Hermanos Sánchez de León. Hasta en los pases de pecho quiso gustarse el novillero. La espada se llevó un más que posible premio. Ovación con saludos.

José Fernando Molina recibió con cierto empaque a su correspondiente animal. Variada fue la réplica de Leandro en el quite. Por estatuarios y cambiados por la espada comenzó su faena. Movilidad parecía tener el novillo y gran nobleza la que derrochó en sus embestidas. Por encima de él José Fernando que lo toreó a placer -pudiéndole- sobre todo por el pitón izquierdo. Encajado lo cuajó al natural y trasmisión tuvo la faena. Quiso alargar el novillero y con circulares ponía fin a su interesante actuación. Tras unas ajustadas manoletinas y varios amagos de rajarse del animal, llegaron los fallos con la tizona. Vuelta al ruedo para José Fernando Molina. 

Duelo de quites hubo entre Leandro y Diego García con el cuarto novillo. Inteligente estuvo el novillero en banderillas tras el susto inicial consecuencia del comportamiento reservón del astado. Deslucido el astado que no regaló ni una embestida y protestó en cada uno de los muletazos. Disposición y esfuerzo del novillero Leandro Rodríguez que también falló con la tizona resultando silenciado tras el arrastre del novillo.

Otro serio novillo salió en quinto lugar. Astifino como el resto de la novillada, al que se le lidió correctamente. Faltó emoción a la faena, tanto al animal como al novillero. Diego García se mostró correcto sin terminar de conectar con los tendidos, la limpieza en ciertos momentos no fue suficiente. Continuos fallos con los aceros terminaron de deslucir aquello. Silencio. 

Cerró la final el novillero Borja Collado que se mostró voluntarioso desde el inicio de faena. No conseguía acoplarse el joven y el noble pero incierto novillo le prendió toreando más relajado con la mano izquierda. Mejor había estado por el derecho. Con rapidez se repuso Borja Collado que, sin embargo, no encontró su sitio delante del desfondado animal. A menos el astado y sin recorrido por el pitón izquierdo. Con todo se tiró a matar y delantera dejó la estocada. Efectiva que le hizo merecedor de una oreja

  • Crónica vía: DAVID BUSTOS ÁLVAREZ
  • Imagen vía: @KseniaTinyakova

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