Con retraso comenzó la tercera corrida de rejones en la Monumental de Las Ventas. Hasta 10 minutos hicieron falta para acondicionar el albero, afectado por las lluvias previas al festejo. Abría la tarde Hermoso de Mendoza a lomos de «Alquimista», ¡como apretó de salida el de Carmen Lorenzo! Ajustados fueron los engaños en los primeros compases y un exceso de confianza le pasó factura al rejoneador. Prendido resultó el caballo -sin consecuencias mayores- durante la ejecución del primer palo. Quiso volver a conectar con los tendidos llevando toreado al toro con la grupa, pero a pesar de que dejó algún giro notable hacia los adentros, no obtuvo la eficacia necesaria. Más parado y tardo el toro en el tramo final, ofreció opciones en su conjunto. Noble pero exigente en sus embestidas. Cerró la faena con «Pirata» dejando un rejón de muerte trasero y algo caído en el segundo intento. Se lamentaba Hermoso de Mendoza tras no haber logrado imponerse a su interesante oponente.

A porta gayola se fue Sergio Galán con «Amuleto» que supo resolver los momentos de apuro del astado. Se gustó el jinete en la primera toma de contacto, también lo hizo con «Ojeda», con el toro ya más justo de fuerzas. Le dio distancia Galán con inteligencia y al trote, hacia el animal, puso dos palos en lo alto. Correcto en formas y ejecución con «Titán», más acrobática su actuación sobre él. Soso y deslucido el toro que llegó a alcanzar al caballo antes de que el rejoneador cerrará el tercio de banderillas con un par a dos manos sobre «Apolo». Volvía a subir de tono la faena. Efectivo fue el rejón de muerte que cayó trasero, sin embargo, le sirvió para cortar la primera oreja de la tarde. Era el turno de Lea Vicens y con una calurosa ovación fue recibida. Incierto el toro que no puso fácil la labor de la rejoneadora, faltó mayor acople en la ejecución de los primeros palos. Sí logró limpieza y detalles con «Bético», pero la faena fue a más con «Deseado», un precioso lusitano de capa torda rodada. Eficaz y lucido con los adornos. Comenzaba a llover con enorme fuerza y, el tiempo, unido a la escasa trasmisión del toro, ponían complicado aquello. No acertó en la suerte suprema y todo quedó en una fría ovación en el tercio.

Con el albero lleno de agua recibía Hermoso de Mendoza al segundo de su lote, suelto y aquerenciado en tablas. De menos a más fue la faena, lo entendió pronto el rejoneador a lomos de «Disparate». Aprovechó el empuje que tenía el de Carmen Lorenzo en tablas y lo templó con firmeza en banderillas. Varios giros sobre la cara del astado, el ajuste en los engaños y la rotundidad con los palos hicieron que la faena tuviera importancia. Rotundo cayó el toro aunque la colocación del rejón no fue la deseada. Un trofeo cortó y bajo el agua paseó Hermoso la oreja de un toro manso de principio a fin. Al público brindó Galán la lidia y muerte del quinto toro. Al callejón intentó saltar sin éxito el de El Capea. Noble y sin excesivas complicaciones las que ofreció al jinete en los primeros instantes. Este, de nuevo, correcto en formas y firme en cuanto a la ejecución. Destacó el tercero de los palos, dejándose llegar al animal de fuera a adentro. Resolvió bien el torero, también lo hizo con «Apolo» dejando varios pares a dos manos en los medios. Tenía al público metido en la faena y posiblemente la Puerta Grande de Las Ventas. No quiso precipitarse con el rejón de muerte Galán pero acabó pinchando. A la segunda fue la vencida pero el Presidente no consideró la petición del respetable, quizás, con la lluvia, no se apreció mayoritaria.

Sin fijeza salió el sexto y último de la tarde, también con el hierro de El Capea. Con «Gacela» comenzó el tercio de banderillas y dejó dos palos al quiebro marcando incluso con exceso los toques. Mejor el segundo, más ajustado y mejor controló los tiempos en esta ocasión. Con cierta nobleza el astado que permitió desarrollar de manera regular la labor a Lea, despegada por momentos. Los adornos mantuvieron la atención del público madrileño hasta el tramo final. Esta vez sí, acertó con el rejón de muerte y cortó una oreja para poner fin a una desagradable tarde previa a los esperados «miuras». El tiempo volvió a fallar.

Plaza de Toros de Las Ventas (M). 26ª de la Feria de San Isidro 2018. Rozando el lleno absoluto en los tendidos. Toros de Carmen Lorenzo y El Capea, justos de presencia y deslucido juego. Hermoso de Mendoza: silencio y oreja. Sergio Galán: oreja y ovación con saludos tras petición. Lea Vicens: ovación con saludos y oreja. 

  • Crónica vía: DAVID BUSTOS / Fotografía vía: LAS VENTAS (@LasVentas)

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