Con puntualidad salía «Rastreador», un serio astado de El Montecillo que completó su suelta en aproximadamente 50 minutos. Las calles de Benavente se encontraban abarrotadas, como cada año, miles de aficionados presentes para disfrutar de una tradición única en nuestro país: el toro enmaromado. Varios sustos dejó el toro durante su recorrido: volteó -sin consecuencias mayores- a un señor que se encontraba en un portal y, poco después, puso en apuros a un grupo de aficionados que se encontraban en la puerta de un bar, llegando a entrar dentro del establecimiento durante unos segundos.

Los demás heridos fueron consecuencia de caídas y resbalones debido a la masiva asistencia de público por las calles del encierro. En lo referido al comportamiento del animal, este ofreció un interesante juego -reservón en algunas ocasiones- aunque protestando de manera constante. A pesar de que el ritmo no fue regular, sí dejó buenas arrancadas durante su lidia, generando momentos de tensión y peligro. 

  • Crónica vía: DAVID BUSTOS
  • Vídeo vía: benaventetv / Fotografía vía: Eugenio Martin

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