Hasta a “suicidarse” con la corrida estaba dispuesto Sánchez Vara con tal de volver a torear en Madrid. No le importaba en absoluto el estado del albero venteño, tirar para adelante era su única solución. Entendible pero arriesgada era su máxima, no se cumplió.

Sí lo hicieron los rumores que corrían por los alrededores de Las Ventas desde la noche anterior al festejo. La corrida, con seis «pinturas» en los chiqueros, acabó suspendiéndose. Nadie habló de aplazamiento y eso generó más debate. Los aficionados no querían que los de Partido de Resina acabarán lidiándose en otro coso o en las calles, no sería la primera vez. Y si no que se lo digan a Pablo Mayoral con la de Valdemorillo. Numerosos mensajes se han podido ver en las redes durante las últimas horas cuestionando la decisión de la empresa de no colocar la loma protectora sabiendo que la previsión de lluvia era evidente.

«La lluvia desde primera hora de la noche hizo inviable colocar la lona», afirmaban desde Plaza 1. Pero las explicaciones parecen no haber convencido y es que el enfado de la afición sigue creciendo a la espera de conocer más detalles. Lo que está claro es que tanto la terna -compuesta también por los diestros Javier Castaño y el francés Thomas Duffau»- como los ganaderos merecen otra oportunidad. Ni el tiempo, ni una posible «brecha» en taquilla debido al cambio de cartel y el fuerte temporal, deben romper las ilusiones de aquellos que, con tanto esfuerzo, habían preparado esta fecha del ciclo Isidril.

  • Artículo y fotografía vía: DAVID BUSTOS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!