San Isidro se vestía de gala, hoy era su día. En el día del patrón sorprendió gratamente la buena entrada -casi lleno- que hubo en los tendidos venteños. Regresaba el Puerto de San Lorenzo al ciclo isidril tras la mala tarde cosechada el pasado año en la corrida de la prensa.

Abría la tarde «Cardilisto», un toro que flojeó tras su entrada al caballo pero que, finalmente, no fue devuelto. Se vino a abajo tras el quite por gahoneras de Ureña, esta sería la declaración de intenciones del diestro murciano. Deslucido el tercio de banderillas de «El Fandi», que tampoco tuvo opción de lucimiento en la muleta. A la defensiva y sin fuerza el astado. Era turno de Ureña, uno de los toreros de «Madrid» en los últimos años. Suelto y lúcido con el capote en el recibimiento. En el último tercio, consciente de que no le sobraban las fuerzas al toro, comenzó con muletazos suaves por el pitón derecho; sin embargo, le vio rápido la buena condición del izquierdo, empezaba a coger vuelo aquello. Hasta tres tandas, intensas, templadas. ¡Y que pitón tenía el toro! Repetía, embestía con profundidad. Lo probó de nuevo por el derecho, más irregular por él, pero con nobleza y ese punto de casta de los toros bravos. Resolvió bien Paco por ambos pitones -quizás sin adquirir esa rotundidad al completo-, entregándose en cada muletazo. Madrid estaba con él. Tras perder la muleta en una ocasión, se repuso y cerró con ayudados por alto. Suelto el toro para ejecutar la suerte suprema, acabó en su lugar de origen, los toriles. No lo puso fácil el toro para matar y se vio reflejado en el continuó fallo con los aceros del diestro. Madrid, aún así, quiso recompensar el esfuerzo con una ovación en el tercio. Se había ido un claro trofeo al desolladero. Un gran toro que tuvo un comportamiento de nota. 

Otro interesante toro fue el tercero, con el que López Simón se mostró por debajo. Tras una gran tercio de banderillas y un inició algo soso del torero, la faena parecía que podía ir a más. Codicia y ritmo tenía por el pitón derecho, nobleza también por el izquierdo, aunque por este último no logró acoplarse el espada. Volvió al derecho López Simon pero el toro quizás ya se había impuesto en la faena. Mejor el del «Puerto» que el torero. Manoletinas para concluir y ni con esas despegó la faena. Pinchó en buen sitio pero se vio obligado a usar el descabello. Un manso de libro salió en cuarto lugar, que además se vio desfavorecido por la lidia que se le dio. El Fandi no se confió y aquello se notó durante la faena. No había entrega en el ruedo, ambas partes pecaron de ello. Al trote llegó a dar hasta una vuelta al albero el toro, no se iba a dejar estoquear tan fácil. Acabó resolviendo como buenamente pudo El Fandi y la tarde se volvía a poner difícil. Complicaciones ofreció el quinto para entrar al caballo, hubo que meterlo en la boca de riego para picarlo. Sin humillación en la muleta, comenzó toreando a media altura Paco Ureña. Lo apretó y respondía mejor el astado, sacando toro de donde nadie lo veía. Otro mundo fue el pitón izquierdo, más corto y más deslucido por él las embestidas. A menos el toro y a más el torero. De frente, pasándoselo muy cerca. Ajustadas manoletinas dejaban el triunfo en su mano. Estocada entera y en el sitio tras un momento de peligro en el que el torero cayó y quedó a merced del animal. Tardó en caer el toro y el torero mostró, de manera sincera y natural, su respeto al mismo. Madrid se tiñó de blanco y la oreja era una realidad. La plaza y su torero, un día más se encontraron… Cerraba la tarde «Caraseria» al que la cuadrilla de López Simón lidió de manera lúcida y correcta. A pesar de ello, no tuvo un buen final la corrida. Se apagó pronto el toro -tuvo nobleza en las primeras tandas- y faltó emoción a la faena. Alargó López Simón, dispuesto, pero sin contenido a destacar en su actuación. La espada volvió a fallar, incluso generando un susto sin consecuencias para el de luces. No fue su día. 

Plaza de Toros de Las Ventas (M). Octava de la Feria de San Isidro 2018. Más de 3/4 de entrada, rozando el lleno. Toros del Puerto de San Lorenzo: de buenas hechuras e interesante juego. El Fandi: silencio en ambos. Paco Ureña: ovación con saludos y oreja. López Simón: silencio en ambos. 

  • Crónica vía: DAVID BUSTOS / Fotografía vía: LAS VENTAS (@LasVentas)

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