El toreo no son números. Ni decisiones. Entregar el alma en cada muletazo merece ser valorado por encima de lo tangible. De una simple «imposición» individual. La mente y retina de tales afortunados recoge y escoge la información. La verdad, sinceridad y entrega es lo que importa, lo que se recuerda una vez pasada la tormenta. Porque cuando el río suena, agua lleva. Y ya son dos los golpes en la mesa de Fortes en Madrid esta temporada. Dos actuaciones destacadas y del gusto de la afición venteña. Y le queda otra carta, fuera de Feria sí, pero otra bala que el malagueño no va a desaprovechar. 

Hasta dos vueltas al ruedo dio el torero tras una monumental bronca al palco presidencial -quien negó una oreja tras petición mayoritaria- que se saldó con decenas de almohadillas arrojadas al albero con actitud incluso agresiva. Entre pitos y gritos al Presidente, Fortes procedía a gozar del cariño del respetable, con una sonrisa deslumbrante, y la sangre del animal aún en su rostro y traje. Mientras tanto, la autoridad tragó y aguantó como pudo la presión ejercida por los allí presentes. Otros pocos, en evidente minoría, se atrevieron incluso a aplaudir su decisión. Pero allí, lo único claro no era el resultado, era el contenido. El toreo caro y el buen concepto que está poniendo en marcha el diestro desde hace ya unas fechas. Madrid le espera y su triunfo llegará. O quien dice que esto no lo sea ya… 

Ya en el tercero de la tarde, Fortes había dejado detalles de su buen toreo -aunque no logró la regularidad y limpieza necesaria- ante un toro deslucido y manso., sin embargo, lo «mejor» llegaría en el sexto. ¡Y como estuvo ese tío con el capote tras sacarlo del caballo! Que por cierto, dicho astado fue el protagonista de la pelea más destacada del festejo en varas. Dispuesto, pisando terrenos complejos, relajado por momentos. Así se mostró durante el tercio de muleta con el complicado sexto que fue a menos, acortando su recorrido y movilidad. Por lo que, durante una de las tandas, se «coló» y le volteó sin consecuencias graves. Fortes, natural y sin aspavientos, se sobrepuso y dejo varios muletazos de trazo templado y con sentimiento. No fue una faena limpia pero sí sentida. Una estocada entera y efectiva puso fin a la tarde y despertó la pasión de los tendidos. Fortes y Madrid, de nuevo, se reencontraron. 

No paso lo mismo con sus dos compañeros, que no tuvieron la mejor de sus tardes. Escribano, encargado de abrir plaza, hizo frente a dos toros nobles pero con un visible punto de mansedumbre y faltos de emoción. Manuel, aunque lo intentó, no se acopló ni conectó con los tendidos. Tampoco lo logró Luque que, tan sólo en su primero -otro toro manso pero con duración y movilidad en la muleta-, dejó una tanda lucida y con cierta templanza con la mano izquierda. Frente al quinto, el torero se mostró acelerado y sin acabar de asentarse con el astado, rajado y sin fijeza. 

Plaza de Toros de Las Ventas (M). Cuarto festejo de la Feria de San Isidro. Más de 2/4 de entrada. Corrida de Pedraza de Yeltes: seria y pareja pero de decepcionante juego. Mansa en líneas generales. Manuel Escribano: silencio y silencio. Daniel Luque: silencio y silencio. Fortes: silencio y dos vueltas al ruedo tras petición mayoritaria. 

  • Crónica vía: DAVID BUSTOS / Fotografía vía: LAS VENTAS (@LasVentas)

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