Otra buena entrada cubría la piedra de los tendidos venteños en una tarde, a priori, interesante para el aficionado madrileño; sin embargo, pronto se complicó la tarde.

El primero de La Quinta completó una discreta pelea en varas, sin sobrarle las fuerzas. Ya en la muleta de Juan Bautista, tampoco se entregó -resultó soso- y el matador no quiso confiarse. No lo puso fácil el segundo, un precioso berrendo en cárdeno, que ofreció complicaciones propias del encaste. Se orientó y puso en aprietos a su espada. El Cid, con altibajos durante la faena, no acabó de aprovechar las escasas opciones del animal. A pesar de ello, mostró voluntad en el tramo final, desluciendo su actuación con la tizona. Parecía que la tarde podía remontar con el lucido y sentido toreo a la verónica de Morenito de Aranda. Despertó la ovación del respetable y, aunque le faltó ritmo y recorrido al toro -en el último tercio-, el de luces anduvo correcto en líneas generales. Voluntarioso y por encima del astado, al que debió dar más distancia en el inicio de faena.

Quiso «responder» Juan Bautista, dejando detalles con el capote. No hizo lo mismo en la muleta, desaprovechando la nobleza del astado por ambos pitones. Sin conectar con los tendidos «dejó ir» a un interesante toro de La Quinta, al que le faltó mayor fijeza y entrega en los primeros tercios. El torero francés saludó una ovación con saludos entre protestas, tras una gran estocada. El Cid, por su parte, volvió a repetir el mismo «defecto»: no confiarse ni poder al toro. El «Santa Coloma» se movió -gazapón- pero le faltó humillación. Exigía mando, poder. Ambos fueron silenciados. Cerró plaza «Brioso» que se arrancó con alegría al caballo y empujó con acometividad, sobre todo, en el primer encuentro. Palmas para Francisco José Quinta -picador- y calurosa ovación para el banderillero José Manuel Zamorano tras dos buenos pares. En la muleta, el toro se sobrepuso al matador, consecuencia de su exigencia y poderío. Poco después, se orientó y fue a menos, impidiendo el lucimiento de su correspondiente matador, Morenito de Aranda. Falló con la espada y la tarde, entre viento y silencio, se fue. 

Plaza de Toros de Las Ventas (M). Segundo festejo de la Feria de San Isidro 2018. Más de 2/4 de entrada. Corrida de La Quinta: seria y de decepcionante juego en su conjunto. Juan Bautista: silencio y ovación. El Cid: silencio y silencio. Morenito de Aranda: silencio y silencio tras dos avisos.

  • Crónica vía: DAVID BUSTOS / Fotografía vía: @LasVentas 

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