Arrancaba la Feria de San Isidro con una más que aceptable entrada, hasta 16 mil personas llenaron los tendidos del coso venteño para disfrutar de la primera de las tres novilladas del ciclo ferial. Sol, nubes, el tiempo fue como la tarde, variada. Sin llegar a romper en ningún momento. Dos interesantes novillos de Guadaira -sobre todo el segundo de ellos- abrieron el festejo.

Garzón, sin encontrar su sitio ni acoplarse al animal, fue el encargado de lidiar y dar muerte a «Lagartillo», un novillo que se movió y embistió con nobleza pero no acabó de entregarse. A su vez, Ochoa, quiso poner en marcha sus buenas ideas, sin éxito. Se aceleró por momentos dejando ir con las orejas puestas al desolladero a un novillo encastado y con profundidad por ambos pitones. No se comportó de la misma manera el tercero, que sufrió una fea voltereta tras el primer encuentro con el caballo. Téllez se esforzó y alargó la faena sin argumentos mientras el astado dejaba muestras de su invalidez -falta de fuerzas-.

Las esperanzas, llegados al ecuador del festejo, estaban puestas en la segunda parte de la corrida. Pero, entre la lluvia y los escasos detalles vistos en ella, tampoco remontó la tarde. El cuarto, con genio e irregularidad en sus embestidas, se mostró por encima de Garzón, esta vez más dispuesto pero sin mandar y poder al novillo. No tuvo suerte Ochoa en su segundo que, desde el caballo, dejó entre-ver que no le sobraban las fuerzas. Y así fue, embistió a la defensiva y sin recorrido. El joven novillero, silenciado en sus dos actuaciones, demostró ante este que sabe encontrar el sitio adecuado en la «cara del toro»; sin embargo, el deslucido juego de la res imposibilitó cualquier intentó de lucimiento. Cerró plaza «Superior» que derribó al caballo sin consecuencias mayores. Posteriormente, sería Juan Navazo quien saludaría una calurosa ovación tras un par de correcta ejecución. Ya en el tercio de muleta, el animal acabó rajándose, resultando suelto y sin trasmisión en sus embestidas. Téllez volvió a alargar la faena, tras desaprovechar las primeras tandas. Faltó poder al animal, como emoción a la tarde. Novillada de variado juego de Guadaira con dos novillos interesantes pero sin emoción en su conjunto.

Plaza de Toros de Las Ventas (M). Primera de la Feria de San Isidro 2018. Más de 2/4 de entrada. Novillada de Guadaira: desigual en presentación y deslucido juego en su conjunto. David Garzón: silencio y silencio. Carlos Ochoa: silencio y silencio. Ángel Téllez: silencio y silencio.

  • Se desmonteró Andrés Revuelta -tras parear al segundo de la tarde- y Juan Navazo, tras hacer lo mismo con el sexto y último. 
  •  Crónica vía: DAVID BUSTOS / Fotografía vía: Las Ventas (@LasVentas)

 

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