La segunda novillada de la temporada venteña estuvo marcada, un día más, por la división de opiniones en cuanto al Reglamento y la concesión de trofeos. En este caso, fue el novillero Rafael González quien se quedo a las puertas de salir a hombros tras cortar una oreja y dar una vuelta al ruedo, como “recompensa” al trofeo negado en el último novillo de la tarde.

Y es que fue el joven toledano quien ofreció los mejores momentos ante una novillada fuerte y variada de Jose Luis Pereda y La Dehesilla. Al primero de su lote lo recibió Rafael en el tercio con un lúcido saludo capotero. Brindó al público y comenzó con varios cambiados por la espalda. Tandas cortas, intensas. Había “run-run” en los tendidos, aquello podía funcionar. Respondía con ritmo y trasmisión el novillo, firme e inteligente el joven por el pitón derecho. Trazo limpio y largo. Lo entendió rápido el de luces. Humillaba el de La Dehesilla por el izquierdo también; sin embargo, no «perdonó» el mínimo descuido. Prendió al novillero de manera muy fea, momentos de apuro y tensión. Se levantó con valor, y cerró por manoletinas la faena. Estocada caída pero efectiva, que le hizo merecedor de una oreja tras petición visiblemente mayoritaria.

En su segundo -el “cierra plaza”- Rafael desarrolló una faena desigual, con un inicio esperanzador que se fue diluyendo al mismo tiempo que el novillo se apagaba. Pinchazo, estocada y una sorprendente petición hizo saltar las alarmas del sector más exigente del coso madrileño. El Presidente, esta vez serio y firme en su decisión, negó la salida a hombros entre algunas protestas.

Por su parte, tanto Ángel Jiménez como Pablo Atienza, se fueron de vacío. El de Écija se mostró voluntarioso en sus dos novillos, ambos exigentes y complicados. Quizás, la falta de mando y limpieza provocó que lo hecho en el ruedo no obtuviera una respuesta favorable del público.

Pablo Atienza lidió y estoqueó dos animales con ciertas opciones y teclas. El segundo de la tarde -que derribó al picador en el primer encuentro- no tuvo mala condición, siempre y cuando se le hicieran las cosas bien. El novillero, con algunos altibajos, lo intentó por ambos pitones sin éxito. La espada, al igual que pasaría en el quinto, no favoreció el veredicto final. Tampoco ayudó alargar tanto la faena con su otro ejemplar. Un novillo que se movió y embistió con nobleza, a pesar de ir a menos.

Plaza de Toros de Las Ventas (M). Segunda novillada de la temporada. Más de ¼ de entrada. Novillada de Jose Luis Pereda y La Dehesilla, bien presentada y de variado juego (con opciones). Ángel Jiménez: silencio y silencio tras aviso. Pablo Atienza: silencio y silencio tras aviso. Rafael González: oreja y vuelta al ruedo.

  • Crónica vía: David Bustos.
  • Fotografía vía: @LasVentas.

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