64 días han pasado desde que «Florito», de López Gibaja, conquistará al pueblo de Yuncos con su presencia y excelente comportamiento. Hoy, era el turno de «Veterano». Un precioso toro de Hermanos Cambronell, entipado y de buenas hechuras. Con una indiscutible puntualidad comenzó la suelta del Toro Enmaromado. No era un encierro cualquiera, ella estaba allí. Viéndole. La Virgen del Consuelo y «Veterano», emocionante encuentro en la calle Real. Aplausos, flores e incluso cánticos. Puro sentimiento. 

No fue fácil el astado, tenía sus teclas. Nobleza pero a su vez, complicaciones. Exigía una lidia distinta, un control de los toques y distancias. Conocimiento del animal. Tras salir del cajón, en un primer momento con cierta tranquilidad, enfiló la calle Real de la localidad toledana con cierta rapidez, aunque quedando rezagado en las dos bocacalles abiertas. 

Posteriormente, completó el recorrido en aproximadamente media hora -en torno a las 17:27 fue enchiquerado de nuevo en el cajón- y sin dejar, aparentemente, heridos por asta de toro. Alguna arrancada tras los pequeños y habituales «parones» ofreció el de Hnos. Cambronell que, sin embargo, protestaba a los toques de la maroma. 

Parecía que había trascurrido todo correctamente, pero no fue así. La tarde tenía guardado otro momento. Inesperado. Durante la celebración del encierro infantil, con bueyes enmaromados, uno de estos se escapó del recorrido delimitado por las talanqueras. Tras él fueron muchos de los allí presentes, consiguiendo finalmente alcanzar a la res. El tiempo también había respetado, la magia de Yuncos volvió a brillar. 

  • Crónica vía: #DavidBustos.
  • Fotografías vía: #AitanaVacas. 

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