David Mora recibió con firmeza a su primero, un toro que dejó buenas sensaciones en el capote. Limpio y templado el quite en los medios de Álvaro Lorenzo. Brindó al público y comenzó acelerado, por lo que el animal acusó la escasez de fuerzas. Ya en los medios, el de «Alcurrucén» embistió con mejor condición. Noble y con cierto ritmo. En estos primeros instantes, David Mora supo controlar y medir los tiempos, así como los toques. Por el izquierdo parecía que se podía apagar., sin embargo, no perdió esa calidad. Quizás, una «excesiva» distancia en los muletazos, entre toro y torero, dificultó un mayor lucimiento. A pesar de ello, faena con limpieza y variedad. La espada le privó de un posible trofeo. En su segundo, lidió y estoqueó otro astado interesante. «Economista» de nombre, fue un toro de triunfo importante. De «reventar» las Fallas. Así lo hicieron Carretero con la brega y Ángel Otero con las banderillas. Este último saludó una sentida ovación. Brindó a Gabriel, en su memoria. David Mora ejecutó tandas con intensidad y ligazón, que conectaron con el respetable público. Volvió a faltar esa cercanía entre ambos. Embistió con prontitud y profundidad por el pitón derecho, misma condición ofreció por el izquierdo. Gran toro de Alcurrucén, que fue a más en el último tercio, comportándose de manera extraordinaria en la muleta. Trasmisión, casta, calidad. Un toro de ensueño, al que se le cortó tan sólo una oreja. 

Álvaro Lorenzo lidió dos toros de distinta condición y hierro. Su primero, un toro exigente, muy en «núñez», en cuanto a comportamiento. Embistió con humillación y una notable trasmisión, a pesar de que ofreció complicaciones durante los primeros tercios. Con la cabeza bien asentada, Álvaro lo quiso cuajar por ambos pitones. Ideas claras y firmeza en su actitud, así se mostró el joven torero frente a un astado que se desentendía al final de algunos muletazos. Pecó de irregularidad en sus embestidas y, aunque buscó apretarle en las distancias cortas, el fallo con los aceros dejó todo en una merecida ovación. En el quinto toro, del hierro de «El Ventorrillo» (remendó la corrida), poco pudo hacer. Dispuesto pero sin éxito, debido al deslucido comportamiento del animal. Protestón y sin emoción. Álvaro volvió a fallar con la tizona. 

Luis David Adame hizo frente a dos toros de variado juego. En el tercero de la tarde, el mexicano se mostró acelerado, sin determinar un planteamiento firme. Quizás, consecuencia de la inexperiencia con el encaste. Faena con altibajos, a pesar de la disposición de Luis David, que reaparecía tras la cornada de Olivenza. Se tiró con verdad a matar, dejando una estocada entera y efectiva. Sin embargo, no quiso tirar la toalla y, en el sexto, volvió a estar voluntarioso. Así lo dejó entrever con un lucido quite por «zapopinas». En la muleta, el astado fue a menos, faltándole humillación, a pesar de la movilidad. La aceleración en ciertos instantes volvió a estar presente en el repertorio del diestro. Palmas de despedida como recompensa al esfuerzo. 

Plaza de Toros de Valencia. Cuarta de Feria. Un cuarto de entrada. Toros de Alcurrucén y uno de «El Ventorrillo» (5º): desigual presencia y variado aunque interesante juego. David Mora: saludos y oreja. Álvaro Lorenzo: saludos tras aviso y silencio. Luis David Adame: saludos y silencio.

 

  • Crónica vía: #DavidBustos.
  • Fotografía vía: @TOROSVALENCIA.

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