Bilbao volvió a sentir el toreo en su plaza, en el coso de Vista Alegre. Varias decenas de aficionados acudieron el pasado domingo, ilusionados, con ganas de aprender y poner en práctica todos los conocimientos que, el torero navarro Javier Marín, mostró y enseñó. 

El Club Cocherito de la ciudad organizó en su plaza una nueva jornada de toreo a salón. Interesante iniciativa, sobre todo en estos tiempos de intolerancia y «antitaurinismo» radical. Buen tiempo para disfrutar de una mañana entretenida y «muy taurina».

El joven diestro, que tomó la alternativa la pasada temporada en Tudela (con Paquirri de padrino, y un triunfo rotundo, al cortar tres orejas y salir a hombros), demostró su buen concepto tanto con el capote como con la muleta. «Me gusta torear encajado, sentir y entender la condición del toro», así lo definía él mismo. También hizo hincapié en la importancia de «cargar la suerte», por ejemplo, al recibir al toro tras su salida de los chiqueros (posteriormente, ofreció un amplio repertorio de suertes y lances).

Siempre amable y abierto a responder a las preguntas y curiosidades de los allí presentes, generó un ambiente agradable. Ayudó y corrigió posibles fallos a los mismos, así como «agradeció a todos su presencia e invitación para poder estar en esta plaza tan especial».

  • Crónica vía: #DavidBustos.
  • Fotografías vía: #MaríaAliende. 

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