Bajo una fuerte nevada, y un frío intenso, arrancó la Feria de San Blas en la localidad de Valdemorillo. Tres carreras, la primera de ellas con los seis novillos a lidiar en el festejo vespertino. Novillada pareja, que completó el recorrido junto a los mansos, sin percances a destacar. Tras enchiquerar a las reses, fueron dos novillos los protagonistas y encargados de correr, de manera individual, por las calles del municipio.

Ambos morlacos, de variado pelaje y presencia, fueron lidiados posteriormente en la capea. El primero de ellos, herrado con el número 3 y pelaje negro, ofreció un variado juego. Tuvo clase en sus embestidas, así como buen fondo. Sin embargo, le faltó fijeza y resultó suelto, en líneas generales. Además, cabe destacar una fea cogida a un «capotero», pegado a tablas (sin herida por asta de toro). En segundo lugar, se lidió un astado de pelaje castaño, herrado con el número 5 (guarismo 5, al igual que el anterior) y que, a pesar de estar «más rematado», se comportó de manera deslucida y falto de trasmisión (se apagó pronto. Complicado). Por último, y tras estos, se dio suelta a una vaquilla (con genio), para el disfrute de los más jóvenes recortadores y aficionados.

  • Crónica y fotografías vía: #DavidBustos. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!