Sonaban clarines y timbales para el inicio del segundo festejo de la Feria de Manizales con tres cuartos del aforo. Un radiante sol acompañaba el paseíllo que hacían Juan Bautista, Ramsés Ruíz y Ginés Marín, quienes lidiaron seis toros de la ganadería Santa Bárbara. 

En primer lugar salió «Cocinero», herrado con el número 836 (nacido en julio del 2013 y con un peso de 446 kilos), de pelaje castaño claro y ojo de perdiz, que empujó en el caballo con gran ímpetu. El de Arles brindó al público una dulce faena con la que acariciaría lo más alto del toreo. Ejecutando naturales que no tenían fin, y a su vez, mimando al toro al que poca fuerza le quedaba. Mientras tanto, la banda acompañaba el recital, con sínfonías de gran calado en el ambiente. Cuando Juan no podía estar más a gusto, tiró el ayudado a la arena. Al mismo tiempo, el noble y pronto toro de los «Barbero» seguía el trazo de la muleta de armoniosa manera. Estocada trasera sin resultados. Pinchó dos veces. A pesar de ello, los tendidos ovacionaron a «Cocinero» mientras los caballos se llevaban sus despojos. A Bautista le hicieron dar dos merecidas vueltas al ruedo. En su segundo toro al de Arles le correspondió un cinqueño, chorreado en verdugo, que pareció al principio dar juego, pero con el tiempo se vino a menos. Sin embargo, el subalterno Garrido saludó en el tercio, antes de que Bautista tratara de arrancarle algunos pases al cornúpeta.

Ramsés en el segundo de la tarde lidió un castaño tostado que desarrolló sentido, exigiéndole al bogotano hacer uso de su experiencia para estar frente a él. Hasta le golpeó fuertemente en la mejilla, lesión con la que Ramsés se creció. En su segundo, el diestro, lidió a «Corredor», herrado con el número 812 (nacido en el 28 de febrero del 2013 y con un peso de 460 kilos) y de pelaje azabache, bizco. Salió con alegría a embestir al capote del bogotano, quien ejecutó unas bellas verónicas que conectaron de inmediato con el respetable. Seguidamente le sacó por doblones a los medios, y aunque a «Corredor» le faltó prontitud, el de Bogotá le supo arrancar un par de buenos muletazos, rematando su actuación con una estocada en todo el hoyo de las agujas, con la que el toro se resistió a la muerte hasta el último instante.

Por otro lado, el subalterno Emerson Pineda lidió de muy buena manera al tercero de la tarde, que le perteneció al torero gaditano Ginés Marín que, en esta ocasión, estuvo muy por encima de su oponente, al cual le faltó recorrido (continuas miradas). En ese momento dije “Ginés Marín, torero es”. Enterró los aceros hasta la empuñadura, mereciendo así una vuelta al ruedo. En el sexto de la tarde, Marín nos hizo dudar de lo que habíamos visto en el tercer toro. No parecía el mismo. Se encontró con un toro difícil al que no quiso lidiar, haciendo cuestionar los atributos que se percibieron en su primer toro.

Ficha del festejo: Segunda corrida de la Feria de Manizales (Colombia). Tres cuartos de entrada. Toros de Santa Bárbara, bien presentados, desiguales en juego. Juan Bautista: espada trasera, pinchó dos veces, dos vueltas al ruedo (toro aplaudido en el arrastre)., Pinchó, un descabello, saludo. Ramsés: palmas., Oreja de peso (vuelta al ruedo al toro). Ginés Marín: buena estocada, vuelta al ruedo., Pinchó, leve bronca.

  • Crónica vía: @Juan_pepee ‏
  • Fotografía vía: @cormanizales
Un comentario en «Feria de Manizales / “Hay puertas grandes que no saben a nada, y tardes que saben a todo”»

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